MADRID — 25 DE OCTUBRE DE 2026. La plataforma Mujeres Caballas ha conseguido trasladar al centro político de España las reivindicaciones surgidas en Ceuta tras la crisis fronteriza de finales de julio. Unas 30.000 personas, según la estimación de la Delegación del Gobierno recogida por la Agencia EFE, participaron este domingo en una marcha desde Atocha hasta el Congreso de los Diputados, acompañada por el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Jesús Vivas.
La manifestación, promovida con el lema «Ceuta se planta en Madrid», reclama al Ejecutivo central un calendario inmediato de actuaciones. Las organizadoras dieron 30 días para que empiecen a materializarse las medidas exigidas. El dato convierte la movilización en una noticia de alcance nacional, no únicamente en una concentración de ámbito local.
Del puerto de Ceuta a las calles de Madrid
Grupos de ceutíes viajaron durante la noche anterior en barco y autobús para sumarse a la marcha. A ellos se incorporaron residentes de Madrid y personas procedentes de otros puntos de España.
La manifestación comenzó hacia las 11.30 horas en la glorieta del Emperador Carlos V. Desde allí avanzó por el paseo del Prado y la carrera de San Jerónimo hasta la plaza de las Cortes, junto al Congreso, donde las representantes de Mujeres Caballas leyeron su manifiesto.
El desarrollo de esta marcha quedó documentado por RTVE, EFE y la prensa ceutí, que difundió fotografías del recorrido y de las intervenciones.
La cifra de 30.000 corresponde a la estimación oficial de asistentes, no a una afirmación de que todos fueran residentes en Ceuta ni a un recuento certificado por las organizadoras.
Vivas denuncia que Ceuta sigue lejos de la normalidad
Juan Jesús Vivas acompañó a las manifestantes y sostuvo que las instituciones españolas no habían restablecido todavía la situación anterior a las entradas masivas de finales de julio.
El presidente de la Ciudad criticó la respuesta del Ejecutivo de Pedro Sánchez y consideró insuficientes las medidas desplegadas. Según explicó, uno de los principales problemas es que todavía permanecen en Ceuta miles de personas en una situación que, a su juicio, continúa condicionando la seguridad y el funcionamiento ordinario de la ciudad.
Vivas cifró en aproximadamente 15.000 las personas llegadas en julio que seguirían en Ceuta. Es una estimación atribuida al presidente autonómico y no sustituye los registros administrativos que el Estado y la ciudad deben contrastar.
«Ceuta es España» y «Un caballa nunca se rinde» estuvieron entre las consignas coreadas durante el recorrido. En su intervención final, Vivas agradeció el trabajo de las organizadoras y afirmó que la movilización había permitido recuperar ánimo y apoyo ciudadano.
Las cinco exigencias centrales
El manifiesto reclama reforzar la seguridad de las fronteras terrestres y marítimas con medios humanos y tecnológicos, establecer medidas extraordinarias mediante un instrumento normativo estatal, activar los procedimientos de retorno que correspondan legalmente y mejorar los recursos para la asistencia sanitaria y los servicios públicos.
Las organizadoras también piden mayor participación de la Unión Europea, al considerar que la frontera de Ceuta forma parte de la frontera exterior europea. Entre sus reivindicaciones figura un tratamiento institucional específico que contemple las singularidades de Ceuta y Melilla.
Maxi Lacasa, portavoz de Mujeres Caballas, afirmó que muchas residentes habían modificado sus rutinas por temor a la inseguridad. Estas preocupaciones reflejan testimonios de las convocantes; determinar la evolución objetiva de los delitos requiere estadísticas policiales completas.
Los procedimientos de retorno, además, están sujetos a la legislación aplicable y a las garantías individuales, incluidas las de menores y personas vulnerables.
Ceuta también se movilizó
La protesta tuvo una segunda escena simultánea en la propia ciudad autónoma. Cientos de personas se concentraron en la plaza de los Reyes, frente a la Delegación del Gobierno, para secundar las reclamaciones de quienes viajaron a Madrid.
Los asistentes exhibieron banderas de Ceuta y España y reclamaron mayor implicación institucional. La movilización paralela muestra que la convocatoria no dependió únicamente de los ciudadanos que pudieron afrontar el desplazamiento a la capital.
El plazo político empieza ahora
El compromiso reivindicativo de 30 días no constituye una obligación legal impuesta al Gobierno, sino el horizonte público fijado por la plataforma. A partir de este domingo, la noticia tendrá continuidad en la respuesta del Ejecutivo y en la posibilidad de que se anuncien medidas concretas con calendario, responsables y financiación.
Los problemas de la acampada de la Puerta del Sol conocidos este domingo corresponden a otra concentración y no existe evidencia publicada que relacione sus incidentes con la marcha de Mujeres Caballas, cuyo recorrido terminó ante el Congreso.
Ceuta ha conseguido hoy una movilización de decenas de miles de personas y ha trasladado sus exigencias directamente al Parlamento. El próximo examen será comprobar qué decisiones adoptan las instituciones en respuesta.
EL ESTÁNDAR — PODER. HECHOS. CONSECUENCIAS.


