CEUTA | MIÉRCOLES, 21 DE OCTUBRE DE 2026. La ciudad autónoma sufrió este miércoles una interrupción generalizada del suministro de electricidad de unos 55 minutos, iniciada a las 09:39. La causa comunicada por Endesa se sitúa en un cero eléctrico ocurrido en el parque de 220/132 kilovoltios de la subestación Algeciras, operada por Red Eléctrica y ubicada en San Roque (Cádiz). El incidente se trasladó a la red ceutí a través de una oscilación que activó protecciones y afectó también a la central diésel local.
La secuencia de la interrupción
La primera señal de la avería llegó alrededor de las nueve y treinta y nueve de la mañana. Según la información comunicada por Endesa y difundida por Europa Press, la alteración de la tensión activó dispositivos de protección en la distribución y en la generación ceutí. La consecuencia fue el deslastre del grupo generador 11 de la central diésel y la desconexión de siete líneas de media tensión.
La recuperación se efectuó de manera escalonada. Los primeros restablecimientos se registraron antes de la recuperación total y, según la distribuidora, la última línea quedó repuesta a las 10:34. Por ello, el periodo completo de incidencia se cifra en 55 minutos. No debe confundirse la recuperación progresiva de zonas concretas con la reposición final de todas las líneas afectadas.
El origen declarado: Algeciras, no un ataque confirmado
La localización comunicada de la anomalía es relevante. La subestación afectada se encuentra en San Roque, en la provincia de Cádiz, y sirve a una infraestructura de transporte que relaciona el sistema peninsular con la red de Ceuta. Las oscilaciones eléctricas pueden activar mecanismos automáticos diseñados para proteger equipos y evitar que una perturbación provoque daños mayores.
No hay evidencia publicada por Endesa, Red Eléctrica ni las autoridades de que se tratara de un sabotaje, un ciberataque o una operación electromagnética deliberada. Cualquier atribución de ese tipo requeriría indicadores técnicos y una investigación específica. El hecho de que un fallo afecte a infraestructura crítica no constituye, por sí solo, prueba de una acción hostil.
Cómo reaccionó la red de Ceuta
La ciudad combina infraestructura propia de generación con una interconexión eléctrica submarina. Cuando las protecciones desconectan elementos de uno u otro sistema, la respuesta de los grupos locales, la coordinación operativa y la secuencia de reposición resultan determinantes para la duración del corte. Según la versión pública de Endesa, sus técnicos aplicaron el protocolo de recuperación y lograron normalizar el suministro.
La compañía indicó que la perturbación no supuso cortes para sus clientes en la Península, gracias a la configuración de la distribución peninsular. Esa distinción es importante para explicar por qué un episodio con origen declarado al otro lado del Estrecho tuvo un efecto especialmente visible en Ceuta.
Comercios, tráfico y servicios esenciales
Las crónicas locales recogieron afecciones a comercios y a la señalización del tráfico durante la interrupción. Un corte de alcance urbano plantea además exigencias de continuidad en centros sanitarios, abastecimiento y sistemas de comunicaciones. Determinar qué instalaciones entraron en modo de respaldo, con qué autonomía y con qué consecuencias exige balances de los organismos responsables.
Una fotografía histórica de la central diésel sirve para identificar una de las infraestructuras afectadas por la secuencia de protecciones, pero no representa el apagón de hoy. Este periódico no utilizará fotografías inventadas o recreaciones indistinguibles de una escena documental real.
Las preguntas que quedan pendientes
El informe técnico definitivo debería precisar qué provocó el cero eléctrico inicial en Algeciras, qué protecciones actuaron y en qué orden, cuál fue la respuesta del cable de 132 kV y por qué afectó a las líneas ceutíes. Igualmente corresponde a los operadores explicar si habrá medidas adicionales para reforzar la redundancia del sistema.
La lectura estratégica del incidente debe mantenerse dentro de lo comprobable: la continuidad del suministro es una cuestión de seguridad y resiliencia urbana. El origen último de la avería está pendiente de los resultados de las investigaciones anunciadas, y no debe rellenarse ese vacío con hipótesis presentadas como hechos.



