MADRID — INVESTIGACIÓN DEL 27 DE OCTUBRE DE 2026. Una alerta atribuida a la abogada y exdiputada Macarena Olona ha situado en el debate público un presunto documento PDF de 72 páginas que, según el aviso trasladado a esta redacción, contendría orientaciones para grupos dispuestos a confrontar con miembros de la Policía Nacional y otras fuerzas de seguridad durante movilizaciones. La gravedad de una posible incitación a la violencia exige investigar su origen. Sin embargo, el primer hallazgo de hemeroteca obliga a cambiar la pregunta inicial: un manual de exactamente 72 páginas y 15 capítulos ya fue documentado por varios medios españoles en 2017 y 2018.
La presente investigación no ha podido verificar directamente el mensaje concreto de Olona publicado hoy, su enlace permanente, la hora precisa de publicación ni el archivo que supuestamente ha recibido. Por tanto, no se puede confirmar que la copia de octubre de 2026 sea nueva, que coincida con el manual antiguo o que proceda de organizadores de convocatorias actuales. La alerta se recoge de manera atribuida y la coincidencia de paginación se presenta como pista documental, no como identificación forense del mismo fichero.
La hemeroteca retrocede hasta septiembre de 2017
El 29 de septiembre de 2017, OKDIARIO describió un folleto titulado «Bloque Negro. Por qué la libertad no será parlamentada», de 72 páginas y 15 capítulos, que situaba en el contexto de grupos radicales movilizados durante el desafío independentista catalán. Atribuía al texto análisis del funcionamiento de unidades policiales y propuestas de enfrentamiento con agentes.
La noticia no hablaba de sucesos de 2026: apareció nueve años antes de las protestas actuales. Su existencia en la hemeroteca desaconseja presentar cualquier PDF con esos mismos rasgos como una publicación inédita sin comprobar los originales.
El 27 de marzo de 2018, Antena 3 volvió a informar sobre la circulación entre grupos antisistema catalanes de un manual de 72 páginas y 15 capítulos. Ambas referencias aparecen fechadas, ofrecen contexto y describen contenidos semejantes. No constituyen, por sí solas, una prueba de que todas las copias posteriores sean idénticas.
El material conocido por esos reportajes trata sobre los llamados black blocs o bloques negros: una forma de actuación colectiva y de anonimato utilizada en determinados escenarios de protesta. La denominación no identifica necesariamente una sola organización con jerarquía permanente, lista pública de miembros o dirección común. Los comportamientos concretos y los delitos deben imputarse a las personas y grupos que los hayan realizado, con pruebas.
¿Qué significa que exista una versión archivada de ese texto?
Las búsquedas documentales han localizado un archivo universitario con un PDF cuyo nombre corresponde al título del manual histórico. Esta revisión no ha podido abrir el original completo y comprobar de forma independiente su número de páginas, la edición, la fecha de creación del archivo ni una huella digital de integridad. Por prudencia, no se reproduce ni distribuye el documento operativo ni se publican sus posibles instrucciones de agresión o detalles tácticos.
El contenido descrito en 2017-2018 constituye un antecedente susceptible de ser cotejado si se consigue una copia auténtica del fichero ahora difundido. Eso permitiría responder a preguntas precisas: ¿mantiene el mismo título? ¿Coinciden paginación y maquetación? ¿Hay páginas nuevas? ¿Se han añadido fechas o llamadas específicas a acciones de 2026? ¿Quién publicó primero el enlace contemporáneo y cómo se ha propagado?
Ninguna de esas cuestiones puede resolverse únicamente con una captura de pantalla que mencione «72 páginas». Los metadatos pueden manipularse, las imágenes circular fuera de contexto y las publicaciones antiguas adquirir apariencia de novedad cuando se reenvían en nuevas crisis.
La publicación atribuida a Olona: una alerta, no una atribución penal cerrada
La dirección de EL ESTÁNDAR ha comunicado que Macarena Olona hizo referencia el 27 de octubre de 2026 a un PDF que, según su interpretación, estaría destinado a instruir a participantes de movilizaciones sobre enfrentamientos con las fuerzas y cuerpos de seguridad.
Esta redacción no ha accedido al mensaje original ni al adjunto que se describe. Por ello no reproduce como cita literal palabras no comprobadas de Olona y no atribuye a personas identificables la redacción, financiación o difusión del texto. La alerta merece investigación periodística, pero la verificación debe preceder a una acusación de coordinación delictiva.
El hallazgo de 2017 ofrece dos hipótesis que siguen abiertas: podría tratarse de la recirculación de un texto antiguo, o de otro manual contemporáneo con la misma extensión. También podría haberse difundido una versión adaptada. No existe evidencia suficiente para seleccionar una de esas posibilidades.
El contexto de octubre: disturbios y nuevas convocatorias
La controversia aparece después de jornadas de disturbios en distintas ciudades y con anuncios de nuevas protestas. En Palma, una investigación publicada por elDiario.es el 27 de octubre describe la preparación de un dispositivo policial de gran envergadura ante una convocatoria impulsada por un grupo denominado Gen Z, asociado por ese medio al entorno de Blocus.
La información señala que mensajes aparecidos en redes habían alimentado temores de altercados y saqueos. Pero recoge también que los organizadores rechazaron públicamente cualquier forma de violencia. Un periódico debe documentar ambas circunstancias: la existencia de alertas policiales y las posiciones de quienes figuran como convocantes.
Los hechos de violencia que hayan sido constatados en otras convocatorias deben describirse con sus balances, fechas y responsables documentados, no proyectarse automáticamente sobre todas las personas que anuncian acudir a futuras manifestaciones.
Por otra parte, el Sindicato Unificado de Policía, en una declaración del 26 de octubre, advirtió del deterioro que, a su juicio, generan agresiones, destrozos y percepción de impunidad tras incidentes recientes. Son valoraciones sindicales atribuidas, no evidencia de una dirección única de los disturbios.
El derecho de manifestación y los actos de violencia son asuntos distintos
La Constitución protege el derecho de reunión y manifestación pacífica. Según la guía del Ministerio del Interior, las manifestaciones deben comunicarse conforme a los plazos y requisitos legales y las autoridades pueden imponer restricciones motivadas si existen fundamentos de peligro para personas o bienes.
Ejercer pacíficamente ese derecho no constituye un delito. Tampoco la pertenencia a un grupo ideológico, la asistencia a una convocatoria o el uso de ropa oscura bastan para acreditar una agresión policial organizada. Por el contrario, una agresión intencionada contra agentes, daños, incendios o incitaciones criminales verificables deben investigarse conforme al derecho penal y con garantías.
Distinguir estos planos no minimiza la violencia contra agentes. Permite identificar hechos imputables y evitar que las acusaciones genéricas obstaculicen investigaciones profesionales.
La documentación que falta para cerrar el caso
Una investigación forense legítima debería comprobar primero la publicación original: URL permanente, fecha y hora, texto íntegro, procedencia de los archivos asociados y posibles rectificaciones posteriores. El siguiente paso consistiría en comparar el supuesto PDF actual con la edición histórica ya documentada, sin distribuir páginas de contenido operativo.
Para determinar difusión contemporánea harían falta registros públicos verificables: fechas de carga, identificadores de archivo, publicaciones abiertas que enlacen al mismo documento y atribuciones contrastadas. La aparición de la misma obra en varios perfiles no prueba por sí sola que exista mando, coordinación, conspiración ni voluntad individual de cometer agresiones.
También sería importante solicitar la posición de autoridades policiales o judiciales competentes sobre eventuales diligencias. Mientras no exista confirmación, no corresponde presentar el material como evidencia de una operación actual organizada para atacar a la Policía Nacional.
Hallazgo principal: el documento no puede presentarse como nuevo
La conclusión más sólida por ahora es cronológica: el manual descrito por medios españoles existe en el debate periodístico al menos desde septiembre de 2017. La existencia de informaciones de 2018 refuerza que el asunto no ha nacido esta semana.
Si el documento mencionado hoy resulta ser el mismo, la noticia será su eventual recirculación en un contexto de tensión social. Si es distinto, habrá que analizar en qué cambia y qué pruebas documentan su autoría y distribución. En ambos supuestos, la publicación original atribuida a Olona y el PDF contemporáneo son elementos necesarios para una pieza concluyente.
EL ESTÁNDAR seguirá cubriendo los ataques documentados a agentes y los incidentes públicos con el mismo criterio: fecha, fuente, soporte documental, atribución y grado real de comprobación.
Fuentes comprobadas: OKDIARIO, 29/09/2017; Antena 3, 27/03/2018; elDiario.es, Palma, 27/10/2026; SUP vía H50, 26/10/2026; Ministerio del Interior — derecho de reunión.
Qué sabemos
- El 29/09/2017 ya se describía públicamente un manual de 72 páginas y 15 capítulos con el título «Bloque Negro. Por qué la libertad no será parlamentada».
- Antena 3 publicó otro reportaje sobre el documento el 27/03/2018.
- Existen alertas e información periodística actuales sobre dispositivos policiales para próximas movilizaciones, con organizadores que también rechazan la violencia.
Qué no sabemos
- Enlace y contenido exacto de la publicación de Macarena Olona mencionada hoy.
- Si el PDF contemporáneo es el mismo que apareció en 2017-2018.
- Quién lo distribuyó en octubre de 2026 y si existe vínculo probado con autores de delitos recientes.
- Si autoridades judiciales investigan una conexión específica entre el documento y planes actuales contra agentes.
EL ESTÁNDAR — PODER. HECHOS. CONSECUENCIAS.

