Washington acelera en Rabat: +22,5% en 2026 mientras el comercio con España cae un 10,4%
El Estándar ha actualizado hasta julio los datos del Census Bureau y la divergencia se amplía: el intercambio de bienes entre Estados Unidos y Marruecos alcanza 5.305 millones de dólares y crece un 22,5% interanual; con España suma 26.411 millones y retrocede un 10,4%. España sigue moviendo casi cinco veces más volumen, pero Rabat gana velocidad y profundidad estratégica. Trump ha ordenado reforzar la cooperación con Marruecos en energía, inteligencia artificial, minerales críticos y defensa; Boeing, Lockheed Martin, Oracle y AFRICOM ya muestran hasta dónde llega esa convergencia.
HALLAZGOS PRINCIPALES
- Entre enero y julio de 2026, el comercio de bienes EEUU–Marruecos creció un 22,5% frente al mismo periodo de 2025; EEUU–España cayó un 10,4%. Cálculo de El Estándar sobre datos oficiales del U.S. Census Bureau.
- Las exportaciones estadounidenses a Marruecos aumentaron un 25,2% interanual y las importaciones desde Marruecos un 14,2%. En el caso español, las exportaciones de EEUU cayeron un 12,1% y sus importaciones desde España un 8,2%.
- Entre 2022 y 2025, el comercio de bienes EEUU–Marruecos aumentó un 37,5%, mientras EEUU–España descendió un 3,9%.
- España sigue muy por delante en volumen absoluto: 26.411 millones de dólares de comercio de bienes con EEUU en enero-julio de 2026 frente a 5.305 millones con Marruecos.
- El Gabinete Real marroquí publicó el 1 de agosto un mensaje de Trump en el que el presidente afirma haber ordenado a su Administración impulsar el desarrollo con Marruecos —incluido el Sáhara Occidental— y señala energía, IA, minerales críticos y defensa como sectores estratégicos.
- El U.S. Commercial Service define a Marruecos como el mayor comprador africano de sistemas de defensa estadounidenses. Su guía de 2025 cifraba la cartera FMS en 8.900 millones de dólares y señalaba casos en desarrollo capaces de elevarla por encima de 10.300 millones.
- Boeing ha integrado producción marroquí en la cadena del 737 MAX y colabora con la Universidad Mohammed VI Polytechnic en fabricación avanzada; Lockheed Martin participa en un centro MRO militar en Benslimane.
- Oracle abrió en junio de 2026 su segundo centro de I+D en Marruecos, en Agadir, orientado a tecnologías cloud e inteligencia artificial.
- African Lion 26 reunió en Marruecos a alrededor de 5.000 efectivos de más de 40 países y a más de 30 socios industriales estadounidenses en ejercicios multidominio.
QUÉ SABEMOS
- Marruecos es el único país africano con un tratado de libre comercio en vigor con Estados Unidos, vigente desde 2006.
- Washington considera a Marruecos un Major Non-NATO Ally desde 2004 y mantiene una relación de defensa estructurada que se extiende al menos hasta 2030.
- El crecimiento comercial reciente está impulsado sobre todo por las exportaciones estadounidenses hacia Marruecos, no por una sustitución masiva de productos españoles en el mercado norteamericano.
- La cooperación ya no se limita a comprar armas o bienes estadounidenses: incluye mantenimiento, fabricación, I+D, formación, nube, IA y experimentación militar.
- El Real Instituto Elcano advierte que el riesgo para España no es tanto ser sustituida por Marruecos como perder centralidad relativa en asuntos del Sahel, África occidental, seguridad atlántica y cadenas de suministro.
QUÉ NO SABEMOS
- No existe evidencia de que Washington haya decidido reemplazar a España por Marruecos como socio estratégico. España sigue siendo aliado OTAN, alberga Rota y Morón y mantiene una relación bilateral de otra naturaleza y escala.
- No existe evidencia pública de que el crecimiento del comercio con Marruecos responda a una instrucción única de la Casa Blanca; confluyen un FTA de veinte años, demanda marroquí, reindustrialización, defensa y decisiones empresariales.
- No conocemos todavía qué proyectos concretos derivarán de la orden de Trump sobre energía, IA, minerales críticos y defensa, ni qué volumen de capital público estadounidense movilizarán.
- No puede inferirse de esta convergencia que EEUU modifique su posición sobre Ceuta y Melilla. El Estándar ya documentó que el Ejecutivo estadounidense mantiene el respaldo a la soberanía española mientras profundiza simultáneamente su relación con Rabat.
La comparación ya no termina en 2025. El Estándar ha actualizado las dos series hasta julio de 2026 utilizando los datos oficiales del ++U.S. Census Bureau++ y el resultado amplía la tendencia: el comercio de bienes entre Estados Unidos y Marruecos alcanzó 5.304,6 millones de dólares entre enero y julio, un 22,5% más que en el mismo periodo de 2025. En la relación con España, el volumen fue de 26.410,7 millones y cayó un 10,4% interanual.
El dato exige dos lecturas simultáneas. La primera: España sigue siendo un socio comercial muchísimo mayor para Estados Unidos. En los siete primeros meses de 2026 el intercambio con España fue casi cinco veces el de Marruecos. La segunda: la distancia se está reduciendo a gran velocidad. En 2022 el comercio EEUU–España era más de nueve veces el EEUU–Marruecos; en 2025, unas seis veces y media; en enero-julio de 2026, menos de cinco.
La portada de El Economista de este 15 de septiembre había fijado el primer marco con datos de 2022 a 2025: +37% para Marruecos y -4% para España. El recálculo de El Estándar con la serie mensual del Census confirma que no era una fotografía congelada. La divergencia continúa en 2026.
EL CRECIMIENTO MARROQUÍ LO EMPUJAN, SOBRE TODO, LAS VENTAS DE EEUU
El salto no se explica principalmente porque Estados Unidos compre mucho más a Marruecos. Se explica, sobre todo, porque vende cada vez más allí. Entre enero y julio de 2026, las exportaciones estadounidenses al reino aumentaron un 25,2% interanual; las importaciones procedentes de Marruecos crecieron un 14,2%.
La fotografía española es la inversa: en ese mismo periodo, las exportaciones estadounidenses a España descendieron un 12,1% y las importaciones desde España cayeron un 8,2%, según la ++serie oficial del Census para España++. No demuestra por sí solo una pérdida estructural española, pero sí establece una divergencia comercial muy clara en el arranque de 2026.
La balanza con Marruecos, además, favorece ampliamente a Estados Unidos. En 2025 Washington exportó 5.530 millones de dólares en bienes e importó 1.859 millones. El superávit estadounidense fue de 3.671 millones. El USTR eleva la relación total —sumando bienes y servicios— a unos 9.600 millones de dólares en 2025.
TRUMP YA HA DEFINIDO LOS SECTORES: ENERGÍA, IA, MINERALES CRÍTICOS Y DEFENSA
El movimiento más importante no está en una estadística comercial sino en una decisión política. El ++Gabinete Real de Marruecos publicó el 1 de agosto++ el contenido de un mensaje de Donald Trump a Mohammed VI. En él, el presidente estadounidense afirmó haber ordenado a su Administración fomentar el desarrollo económico y social con Marruecos, incluido el Sáhara Occidental, y señaló cuatro sectores estratégicos para la siguiente fase de la relación: energía, inteligencia artificial, minerales críticos y defensa.
Es una formulación extraordinariamente precisa. Ya no describe a Marruecos únicamente como socio antiterrorista o comprador militar. Lo inserta en la agenda estadounidense de seguridad económica: tecnologías avanzadas, cadenas de suministro, materias primas estratégicas y capacidad militar.
La Casa Blanca ha colocado precisamente los minerales críticos y las cadenas industriales en el centro de su política de seguridad nacional de 2026. En julio, Trump declaró que la dependencia exterior de materiales críticos representa un riesgo para la defensa estadounidense y activó herramientas de la Defense Production Act para asegurar su suministro. ++La convergencia con Marruecos encaja en esa estrategia++, aunque todavía no hay una lista pública de proyectos marroquíes derivados de la instrucción presidencial de agosto.
UN TRATADO QUE EEUU NO TIENE CON NINGÚN OTRO PAÍS AFRICANO
La infraestructura jurídica estaba allí mucho antes de Trump. El ++tratado de libre comercio EEUU–Marruecos++ entró en vigor en 2006 y sigue siendo el único FTA estadounidense con un país africano. El acuerdo eliminó desde el inicio aranceles sobre el 95% de los bienes industriales y de consumo estadounidenses y creó un marco mucho más favorable para inversión, contratación y propiedad intelectual.
El U.S. Commercial Service estima que unas 150 empresas estadounidenses operan ya en Marruecos. Su lista de sectores prioritarios para exportadores e inversores incluye aeronáutica, automóvil, energía, agua, infraestructuras, transporte, seguridad, TIC y defensa. Es prácticamente el mismo mapa que ahora aparece en la agenda política de Washington.
DEFENSA: MARRUECOS ES EL MAYOR COMPRADOR AFRICANO DE ARMAS DE EEUU
La cooperación militar es la capa más madura. La ++guía oficial de comercio estadounidense para el sector aeroespacial marroquí++ define al reino como el mayor comprador africano de armamento estadounidense. En su última actualización pública, de julio de 2025, cifraba la cartera de Foreign Military Sales en 8.900 millones de dólares y señalaba expedientes en desarrollo capaces de llevarla por encima de 10.300 millones.
La lista de sistemas ya comprometidos explica la profundidad de la relación: F-16 Block 72, helicópteros de ataque AH-64E Apache, HIMARS, misiles Harpoon, Sidewinder y otros sistemas de mando, radar y munición. El Departamento de Estado también había contabilizado 222 carros M1A1 Abrams transferidos bajo el programa Excess Defense Articles.
Y la secuencia siguió creciendo. En abril de 2025 Washington aprobó una posible venta de hasta 600 misiles antiaéreos ++FIM-92K Stinger por un máximo estimado de 825 millones de dólares++. En diciembre de 2024 había autorizado potenciales ventas de AMRAAM y bombas GBU-39B. Son autorizaciones máximas de FMS, no prueba de que cada dólar haya sido finalmente contratado o entregado.
La relevancia española aparece en el contexto, no en una comparación simplista. España también figura entre los proveedores militares de Marruecos y mantiene con Estados Unidos una alianza OTAN estructural. La cuestión es que Washington está ayudando a Rabat a elevar interoperabilidad, defensa aérea, ataque de precisión y sostenimiento logístico en un espacio que toca directamente el flanco sur español.
DE COMPRADOR A PLATAFORMA INDUSTRIAL
El cambio más importante es que Marruecos quiere dejar de ser solo comprador. Su legislación industrial de defensa y sus acuerdos de compensación buscan trasladar mantenimiento, fabricación y conocimiento al propio territorio.
En 2022 Lockheed Martin, el Gobierno marroquí y socios belgas crearon ++Maintenance Aero Maroc++ en Benslimane, un centro MRO para mantenimiento, reparación, revisión y modernización de aeronaves militares. En 2023 Boeing firmó un acuerdo de compensación industrial asociado al programa Apache.
En junio de 2025, Boeing dio otro paso: ++Casablanca Aeronautique pasó a fabricar piezas mecanizadas para el 737 MAX++. La compañía describió el acuerdo como parte de una inversión de varios millones destinada a construir un ecosistema de proveedores aeronáuticos en Marruecos.
Un día después Boeing Defense anunció una alianza con el ++Africa Center of Manufacturing Excellence de la Universidad Mohammed VI Polytechnic++ para investigación, desarrollo tecnológico y formación en fabricación avanzada. La frontera entre cliente militar, proveedor industrial y socio tecnológico empieza a difuminarse.
LA IA ENTRA EN LA RELACIÓN
La cuarta capa es digital. Marruecos se ha fijado como objetivo que la inteligencia artificial añada alrededor de 10.000 millones de dólares a su PIB en 2030, crear 50.000 empleos relacionados y formar a 200.000 graduados en capacidades de IA. El plan incluye infraestructura de nube, centros de datos y soberanía digital.
Oracle abrió el 30 de junio de 2026 ++su segundo centro de I+D en Marruecos, en Agadir++, dedicado al desarrollo de tecnologías de cloud e inteligencia artificial para clientes globales. El centro se suma al de Casablanca.
En abril, el Gobierno marroquí anunció además el lanzamiento de la ++Nexus AI Factory Platform++, una plataforma que combina computación de alto rendimiento, centro de excelencia e innovación. El embajador estadounidense asistió a la firma. Su presencia no convierte el proyecto en una inversión pública estadounidense, pero ilustra el interés diplomático en el nuevo ecosistema tecnológico.
AFRICAN LION 26: COMBATE, CIBER, ESPACIO E INDUSTRIA
La convergencia industrial y militar se hizo visible esta primavera. ++African Lion 26++, el mayor ejercicio anual de AFRICOM, reunió en Marruecos aproximadamente 5.000 efectivos de más de 40 países y a más de 30 socios industriales estadounidenses. El ejercicio probó capacidades en tierra, aire, mar, ciberespacio y espacio.
No es un detalle operativo. Marruecos se está convirtiendo en uno de los espacios africanos donde Estados Unidos no solo entrena con un socio, sino donde conecta fuerzas armadas, industria, experimentación y tecnología. Ese valor es difícil de medir en una estadística comercial y, precisamente por eso, importa más que la cifra bruta de importaciones y exportaciones.
ESPAÑA SIGUE SIENDO MÁS IMPORTANTE; EL RIESGO ES OTRO
Una lectura seria debe cortar de raíz la exageración más fácil. Estados Unidos no está reemplazando a España por Marruecos. España es aliado de la OTAN, alberga Rota y Morón y forma parte del dispositivo militar estadounidense y aliado en Europa, Mediterráneo y Atlántico. El comercio bilateral de bienes sigue siendo varias veces mayor que el marroquí.
El Estándar ya documentó esta doble arquitectura en su investigación ++«Washington ya no disimula su ruptura con Sánchez»++: la confrontación política entre Trump y Sánchez no equivale a una ruptura entre Estados, y el Ejecutivo estadounidense mantiene el respaldo a la soberanía española sobre Ceuta y Melilla al mismo tiempo que profundiza su asociación con Rabat.
El ++Real Instituto Elcano++ formula el riesgo de manera más precisa: no tanto una sustitución de España como una pérdida progresiva de centralidad en determinados asuntos norteafricanos. Cuanto más capaz sea Rabat de presentarse en Washington como interlocutor para el Sahel, África occidental, seguridad atlántica y cadenas de suministro, más capacidad tendrá para influir en el marco estratégico en el que Madrid debe defender sus intereses.
CEUTA HACE QUE EL MOMENTO IMPORTE
La aceleración estadounidense no nace de la crisis de Ceuta. El FTA es de 2006, la condición de Major Non-NATO Ally viene de 2004 y los programas F-16, Apache o African Lion son anteriores al 30-J. Sería falso presentar la actual convergencia como una reacción estadounidense contra España por Ceuta.
Pero la crisis sí cambia la importancia de leer correctamente el tablero. ++El Estándar ha documentado++ cómo Marruecos ha construido durante años una arquitectura profesional de influencia en Washington. Y este 15 de septiembre también ha documentado más de ++1.090 millones de euros de apoyo financiero público español a grandes proyectos marroquíes++. El resultado es incómodo: España y Estados Unidos profundizan simultáneamente sus propias relaciones con Rabat mientras Madrid gestiona la mayor crisis reciente de Ceuta.
Eso no prueba una conspiración común ni una cesión de soberanía. Prueba algo más sencillo y más estratégico: Marruecos ha conseguido que seguridad, inversión, industria, tecnología y diplomacia exterior de sus socios funcionen en paralelo incluso cuando existen conflictos abiertos con España.
EL DATO QUE CAMBIA EL MAPA
En 2022 el comercio de bienes EEUU–España era aproximadamente 9,3 veces el comercio EEUU–Marruecos. En 2025 la relación había bajado a 6,5 veces. En los siete primeros meses de 2026 cae por debajo de cinco veces.
La distancia sigue siendo enorme. La tendencia también.
Y esa tendencia coincide con algo que no aparecía con esta nitidez hace cuatro años: una orden presidencial estadounidense para trabajar con Marruecos en los cuatro sectores que definen la competencia estratégica de la próxima década —energía, inteligencia artificial, minerales críticos y defensa—; un ecosistema aeronáutico que ya produce para Boeing; una infraestructura de mantenimiento militar conectada a Lockheed Martin; un nuevo hub de Oracle; una cartera de ventas militares multimillonaria y un ejercicio AFRICOM que mezcla tropas, industria y experimentación tecnológica.
La pregunta para España ya no es si Marruecos comercia más con Estados Unidos. La pregunta es cuánto espacio estratégico puede ganar Rabat antes de que Madrid decida qué quiere ser para Washington en el norte de África más allá de una base imprescindible y un aliado formal.
España conserva la escala. Marruecos está ganando velocidad. Y en geopolítica, la velocidad también redistribuye poder.