MADRID, 15 DE OCTUBRE DE 2026. El último informe de Funcas pone números al riesgo de desaceleración de la economía española. La fundación mantiene una previsión de crecimiento del producto interior bruto del 2,5% para 2026, pero espera un avance del 1,8% en 2027 y del 1,7% en 2028. La economía seguirá creciendo en su escenario central; lo que pierde es velocidad y margen de maniobra fiscal.
El cambio del ritmo de crecimiento
El informe sitúa la ralentización dentro de este mismo año. Funcas calcula que la tasa de avance trimestral del PIB pasaría del 0,7% en el segundo trimestre a un 0,5% estimado en el tercero y al 0,4% en el último. Estas cifras son proyecciones y no observaciones ya confirmadas para los trimestres pendientes de publicación.
El consumo privado y la inversión moderarían el dinamismo observado durante el periodo 2023-2025. También perdería impulso el consumo público por el encarecimiento de la deuda y por la necesidad de destinar recursos al alivio del coste de carburantes.
Inflación: la factura sobre hogares y empresas
Funcas prevé una inflación media anual del 3,7% en 2026 y del 3,1% en 2027, cinco décimas por encima de su previsión anterior para ambos ejercicios. Para 2028 espera todavía un 2,5%. El análisis señala una divergencia desfavorable respecto a la zona euro que podría reducir la ventaja competitiva de la economía española.
La inflación perjudica especialmente a las familias cuando sus ingresos no se actualizan al ritmo de los precios. Para las empresas encarece transporte, insumos y financiación, además de dificultar la elaboración de presupuestos. Conviene no confundir una caída de la inflación con una reducción automática del nivel de precios: lo primero significa que suben más despacio, no necesariamente que vuelvan al punto de partida.
Tipos de interés, deuda y coste de financiación
El escenario central proyecta una rentabilidad media de los bonos a diez años del 4% en 2027 antes de una moderación posterior. El coste de atender la deuda se convierte en uno de los riesgos estructurales más visibles. En una proyección de largo plazo, y si no se adoptan ajustes, Funcas calcula que los pagos por intereses podrían pasar de unos 43.500 millones de euros en 2026 a 63.700 millones en 2031.
Es imprescindible mantener el condicional: la cifra de 2031 no es una factura aprobada. Depende de tipos, necesidades de financiación, vencimientos, crecimiento y medidas fiscales. Su interés periodístico está en revelar cuánto se estrecharía el margen para otras políticas públicas.
Empleo: más ocupados, pero avance menor
El informe prevé 770.000 puestos de trabajo netos adicionales desde el tercer trimestre de 2026 hasta finales de 2028, con una tasa de paro que podría llegar al 9% al cierre del horizonte. Funcas estima que el empleo aumentaría alrededor del 1,3% anual durante los próximos dos años, aproximadamente la mitad de su ritmo en el trienio anterior.
Ese comportamiento exige leer las cifras con detalle. Creación neta de empleo, evolución de horas trabajadas, salarios reales, productividad y calidad de la contratación no son indicadores intercambiables. Un aumento de ocupados puede coexistir con dificultades severas para pagar vivienda o cesta básica.
Déficit y cuentas públicas
La fundación proyecta un déficit del 2,5% del PIB en 2026, un 2,7% en 2027 y un 2,9% en 2028. Esa última cifra se sitúa muy cerca del umbral europeo de referencia del 3%. Si se producen nuevos shocks energéticos o financieros, el margen para responder con políticas expansivas podría ser limitado.
También estima una erosión del superávit de cuenta corriente, desde el 3,2% del PIB de 2025 hasta el 1,5% en 2028. Es una señal de que el impulso exterior ofrece menos apoyo para compensar la debilidad de la demanda interna.
Qué importa antes del 29N
El informe aparece en plena precampaña de las generales y permite comprobar las afirmaciones de gobierno y oposición. No prueba por sí solo que la economía esté en recesión; tampoco justifica presentar el crecimiento actual como una garantía permanente de bienestar.
La cuestión de fondo es si el próximo Ejecutivo podrá combinar estabilidad presupuestaria, poder adquisitivo, inversión productiva y empleo con una inflación persistentemente superior a la prevista meses atrás. Ese debate necesita cifras homogéneas, fuentes originales y una distinción permanente entre datos observados y previsiones condicionadas.
Documentación y trazabilidad: Informe original de Funcas.



