El caso Montoro tiene que resolver una cuestión básica antes de avanzar sobre el fondo: qué juzgado debe seguir investigándolo.
La Audiencia Provincial de Tarragona ha dejado en manos del Tribunal Supremo la disputa entre el juzgado que instruye la causa en Cataluña y las defensas que reclaman su traslado a Madrid.
La decisión no archiva el procedimiento ni concluye nada sobre la responsabilidad del exministro Cristóbal Montoro o del resto de investigados.
Decide quién debe decidir dónde continúa la instrucción.
Una causa abierta desde 2018
El procedimiento comenzó en 2018 en el Juzgado de Instrucción número 2 de Tarragona.
La investigación surgió a partir de hallazgos producidos en otra causa que tramitaba el mismo órgano.
Durante años permaneció bajo secreto.
Todavía quedan diligencias pendientes y declaraciones de investigados, entre ellos el propio exministro.
Qué investiga el juzgado
La causa analiza si determinadas empresas del sector de gases industriales pudieron obtener reformas normativas favorables después de contratar servicios de Equipo Económico.
Cristóbal Montoro fue fundador de ese despacho, del que se desvinculó antes de volver al Gobierno.
La hipótesis investigadora sostiene que pudo existir una relación entre pagos al despacho, influencia y decisiones legislativas o administrativas.
Las defensas niegan esa tesis.
Por qué las defensas piden Madrid
Varias defensas sostienen que el núcleo de los hechos está en la capital.
Equipo Económico tiene allí su sede.
También se encuentran en Madrid el Ministerio de Hacienda y los órganos centrales donde se tramitaron decisiones y propuestas legislativas analizadas en la causa.
Las reuniones entre representantes de empresas y asesores también habrían tenido, según esta argumentación, un fuerte componente madrileño.
Desde ese punto de vista, Madrid tendría una conexión territorial más directa con los hechos.
Por qué la causa sigue vinculada a Tarragona
El juzgado instructor ha rechazado previamente inhibirse.
La investigación nació allí y existen conexiones con empresas y hechos vinculados al territorio catalán.
La Fiscalía y otras acusaciones se oponen al traslado.
Su posición es que el origen y desarrollo de la investigación justifican mantener la competencia en Tarragona.
Lo que ha decidido realmente la Audiencia
La Audiencia Provincial no ha dicho que la causa deba quedarse en Cataluña.
Tampoco que deba ir a Madrid.
Ha concluido que existe una controversia entre órganos de instrucción de distintas comunidades autónomas y que esa disputa debe resolverla el órgano superior común: el Tribunal Supremo.
Ese matiz evita titulares incorrectos.
Competencia territorial: por qué importa
Puede parecer una discusión procesal secundaria.
No lo es.
El juzgado competente dirige declaraciones, registros, periciales, comisiones rogatorias y decisiones sobre el calendario.
Un cambio de órgano puede obligar a revisar actuaciones y reorganizar diligencias.
También puede generar nuevos recursos y retrasos.
El caso y Equipo Económico
La investigación examina la relación entre clientes del sector gasístico y Equipo Económico.
Las acusaciones sostienen que determinadas reformas pudieron favorecer a empresas que habían contratado al despacho.
La cuestión penal consiste en demostrar si existió una contraprestación ilícita, influencia indebida o intervención penalmente relevante de responsables públicos.
Una coincidencia entre cliente y beneficiario de una norma no basta por sí sola.
Montoro y su desvinculación
Montoro ha negado las acusaciones y ha defendido que se desvinculó del despacho antes de regresar al Gobierno.
Ese dato forma parte central de la defensa.
La investigación debe determinar no sólo qué relaciones formales existían, sino si se mantuvieron vínculos o intervenciones con relevancia penal.
Los delitos investigados
La causa incluye posibles delitos como cohecho, prevaricación y tráfico de influencias, entre otros, según la información publicada sobre el sumario.
Que una persona esté investigada por esos delitos no significa que hayan sido probados.
La fase actual sigue siendo de instrucción.
La importancia de la documentación
Este tipo de causa depende menos de una escena concreta que de una cronología documental.
Contratos.
Pagos.
Correos.
Reuniones.
Borradores normativos.
Informes.
Cambios legislativos.
Y decisiones administrativas.
La fortaleza de la acusación dependerá de si puede conectar esos elementos de forma causal y no sólo temporal.
Quién acusa y quién se opone
La Fiscalía se ha opuesto al traslado a Madrid.
También lo han hecho otras acusaciones personadas.
Las defensas de varios investigados han defendido la inhibición.
La existencia de posiciones enfrentadas sobre la competencia demuestra que el conflicto procesal no es una formalidad menor.
Qué puede cambiar si interviene Madrid
Si el Supremo decide que la causa debe continuar en Madrid, el nuevo juzgado tendría que asumir un procedimiento de gran volumen y con años de diligencias acumuladas.
Eso no anula automáticamente lo ya actuado.
Pero puede generar revisiones, nuevas decisiones y cambios de ritmo.
Si el Supremo mantiene Tarragona, la instrucción seguirá bajo el órgano que la abrió.
Una causa política y económica a la vez
La presencia de un exministro convierte el caso en un asunto político.
Pero el núcleo probatorio es económico y administrativo.
La pregunta no es si una reforma benefició a una empresa.
Las normas benefician y perjudican sectores constantemente.
La cuestión es si existió una relación ilícita entre pagos, influencia y decisión pública.
La presunción de inocencia
Cristóbal Montoro y el resto de investigados conservan la presunción de inocencia.
No existe sentencia que declare probado que las reformas analizadas fueran fruto de corrupción.
Tampoco existe todavía juicio oral.
El procedimiento se encuentra en una fase anterior.
Qué sabemos
La causa comenzó en Tarragona en 2018.
Varias defensas han pedido trasladarla a Madrid.
La Fiscalía y otras acusaciones se oponen.
La Audiencia Provincial ha remitido la disputa al Tribunal Supremo.
Quedan diligencias pendientes.
Qué no sabemos
No sabemos qué decidirá el Supremo.
No sabemos cuándo terminará la instrucción.
No está decidido qué acusaciones, si alguna, llegarán finalmente a juicio.
Y no existe una resolución sobre culpabilidad.
Por qué este momento importa
Las investigaciones largas pueden quedar atrapadas en discusiones procesales.
Resolver la competencia permitirá volver al fondo.
Pero también puede alterar el calendario de una causa que ya acumula años.
El siguiente hecho importante no será todavía una sentencia.
Será saber qué juez conserva la autoridad para buscarla o descartarla.
Fuentes consultadas
- EFE, 22 de septiembre de 2026.
- Europa Press, 22 de septiembre de 2026.
- El País, 22 de septiembre de 2026.



