MADRID | 18 DE OCTUBRE DE 2026. El Centro de Investigaciones Sociológicas prepara un estudio preelectoral de un volumen extraordinario antes de las elecciones generales del 29 de noviembre: 45.000 entrevistas previstas. Una investigación publicada el 14 de octubre identifica la operación como el estudio 3584, comunicado a la Junta Electoral Central (JEC) mediante oficio fechado el 5 de octubre. Los datos deben analizarse con precisión, porque una macroencuesta no tiene el mismo propósito ni el mismo tamaño que el barómetro ordinario publicado también esta semana.
Un calendario que obliga a examinar el trabajo de campo
Según los datos de la ficha preelectoral recogidos en esa investigación, el estudio preelectoral denominado «Preelectoral elecciones generales 2026» tiene previsto recopilar respuestas del 7 de octubre al 7 de noviembre. El periodo comienza dos días después del anuncio de los comicios anticipados y termina antes de que se celebre la votación.
La cifra de 45.000 corresponde al tamaño de la muestra programada, no a una certificación de que todas las entrevistas ya se hayan realizado ni de que sean válidas. El reportaje original señala que es aproximadamente un 54% superior a las 29.201 entrevistas del estudio preelectoral de 2023. La comparación necesita comprobar además diseño muestral, reparto territorial y tasas de respuesta.
El CIS publica habitualmente fichas técnicas, avances, cuestionarios y ficheros de microdatos en su catálogo oficial. El estudio 3584 aún requiere cotejar su documentación completa accesible para certificar distribución por provincias, cuotas, método de selección y tratamiento de la no respuesta.
No confundir la macroencuesta 3584 con el barómetro de octubre
La noticia llega pocos días después de que el organismo difundiera un barómetro ordinario con 5.025 entrevistas, efectuadas entre el 1 y el 6 de octubre. Según sus estimaciones publicadas el día 14, el PSOE recibió el 34% del voto estimado, el PP el 22,2% y Vox el 17,1%.
Son estimaciones del CIS para una muestra y un periodo concretos, no resultados electorales. Buena parte del trabajo de campo tuvo lugar antes de que todas las candidaturas de la izquierda estuvieran definidas y al inicio del adelanto electoral. Por tanto, no debe utilizarse como fotografía de acontecimientos posteriores.
Otros institutos y agregadores han difundido resultados distintos. La divergencia no certifica por sí sola manipulación: para estudiarla deben confrontarse modo de entrevista, tamaño de muestra, recuerdo de voto, datos brutos, ponderaciones, estimaciones, fecha del trabajo de campo y tratamiento de indecisos. No es metodológicamente válido comparar una estimación de voto ya modelizada con respuestas directas de otro estudio como si fueran magnitudes idénticas.
¿Cuánto costará? Una estimación no es una factura
La estimación periodística citada calcula que la operación podría rondar los dos millones de euros utilizando referencias de costes anteriores. Ese importe no es un contrato público definitivo ni una certificación de gasto que hayamos podido verificar de manera independiente.
La rendición de cuentas requiere comprobar expediente de contratación, recursos internos, unidades de trabajo, subcontratación si existe, método CATI u otros, precio por entrevista válida y calendario de pagos. Una muestra mayor puede justificarse técnicamente por la búsqueda de datos provinciales, pero esa justificación debe quedar documentada y compararse con el coste.
Cinco controles que debería superar la encuesta
Primero, trazabilidad: fecha y autor de la planificación; si hubo cambios respecto del programa anual, quién los aprobó y por qué.
Segundo, representatividad: distribución por provincias, edad, sexo, hábitat, accesibilidad telefónica y correcciones por falta de respuesta.
Tercero, transparencia: publicación de cuestionarios, tablas de frecuencias y microdatos anonimizado con suficiente antelación para replicar los cálculos.
Cuarto, precisión: márgenes de error regionales y nacionales, efectos del diseño y límites para proyectar escaños en 52 circunscripciones.
Quinto, independencia: explicación pública del método de estimación, sin convertir las preferencias de los técnicos o responsables políticos en presupuestos de exactitud.
La comparación entre sondeos y la Junta Electoral
La JEC establece reglas para la publicación de encuestas en periodo electoral. El cumplimiento formal de esas obligaciones, la comunicación del estudio y la disponibilidad de fichas permiten verificar el procedimiento. No obstante, la recepción de una ficha por la JEC no convierte en correctas todas las proyecciones ni implica que el órgano haya aprobado el método científico.
La diferencia entre los 45.000 casos previstos y las 5.025 entrevistas del barómetro debe formar parte de cualquier comparación razonable, junto a las fechas respectivas.
Qué investigará El Estándar
El objetivo es recuperar el oficio remitido a la Junta Electoral, el cuestionario, las adjudicaciones y las futuras tablas de resultados del estudio 3584. Hasta disponer de ellos no atribuimos fraude, manipulación ni gasto indebido a ninguna persona.
Documentación: Investigación original del 14/10, Enrique Morales · Catálogo oficial CIS · CIS, avances y fichas técnicas · Información de agencia sobre el barómetro del 14/10.
Conclusión editorial: los números publicados permiten hacer preguntas técnicas; las respuestas dependerán de documentación y resultados que deberán ser auditables.
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