BELGRADO | LUNES 26 DE OCTUBRE DE 2026. Serbia ha entrado en una nueva etapa política tras la victoria de la Lista Estudiantil en las elecciones parlamentarias adelantadas del domingo. Los datos publicados esta mañana por la Comisión Electoral Republicana (RIK), y reproducidos por el Gobierno, atribuyen a la candidatura nacida de las protestas 2.246.423 votos, el 52,65 %, frente al 39,22 % y 1.673.241 votos de la coalición «Aleksandar Vučić – Serbia Unida».
La victoria supone la derrota de una estructura política que durante años dominó el Gobierno y el Parlamento del país balcánico. También abre un interrogante: cómo ejercerá el poder un movimiento que reunió a ciudadanos de tendencias ideológicas muy distintas alrededor de demandas de responsabilidad institucional.
Datos oficiales: más del 52 % de los votos
El Gobierno serbio publicó este lunes la actualización de la RIK basada en 8.135 colegios electorales. La Lista Estudiantil aparece con 52,65 %; Serbia Unida, con 39,22 %; y la candidatura «Ivica Dačić – Factor de Estabilidad», con 2,17 % y 92.532 votos.
La participación comunicada alcanzó 4.211.957 electores, el 68,78 %. Debe tenerse presente que los porcentajes y la asignación definitiva de escaños pueden sufrir ajustes hasta la proclamación final.
Reuters situó a la Lista Estudiantil en torno a 139 de los 250 escaños, a la espera de la composición definitiva. La expectativa es una mayoría suficiente para gobernar, pero el futuro Gobierno deberá superar sus procedimientos parlamentarios.
Todo empezó con 16 víctimas en Novi Sad
En noviembre de 2024, el derrumbe de una marquesina en la estación de ferrocarril de Novi Sad provocó la muerte de 16 personas. El desastre desencadenó protestas por la presunta corrupción y las deficiencias de supervisión en obras e instituciones.
Lo que comenzó con exigencias de documentación, responsabilidades e investigaciones transparentes evolucionó hacia un movimiento sostenido contra el funcionamiento del sistema político.
Los estudiantes organizaron concentraciones, bloqueos, asambleas y manifestaciones que atrajeron a docentes, profesionales sanitarios, agricultores y otros sectores sociales. La movilización no se reducía a un programa cerrado de política exterior: su núcleo era la rendición de cuentas.
La derrota del bloque de Vučić
Aleksandar Vučić y las estructuras políticas próximas a él habían articulado un poder duradero. Su coalición sufrió el domingo una derrota que ya reconoció públicamente, según las crónicas de la noche electoral.
Los críticos del anterior Gobierno han denunciado clientelismo, uso partidista de instituciones y falta de independencia mediática. El entorno de Vučić ha rechazado las acusaciones y defiende su legado económico y de estabilidad.
La existencia de denuncias políticas no acredita automáticamente responsabilidad penal de cada responsable. Corresponderá a las instituciones evaluar los hechos y realizar las reformas que puedan justificarse.
¿Se alejará Serbia de Rusia?
Serbia ha mantenido relaciones económicas, energéticas y diplomáticas significativas con Rusia, al tiempo que desarrolla contactos y aspiraciones de integración europea. La derrota electoral no cancela esas relaciones por decreto ni demuestra un giro geopolítico unánime.
La Lista Estudiantil reúne perfiles diversos: sectores proeuropeos, liberales, conservadores y nacionalistas coinciden en la demanda de combatir la corrupción, pero no han publicado una posición única sobre todas las controversias regionales, incluido Kosovo.
Bruselas observa la oportunidad de reforzar el Estado de derecho y la libertad de prensa. Moscú tendrá que evaluar cómo mantener sus vínculos bilaterales con un nuevo Gobierno de composición todavía no decidida.
Un experimento político de alcance europeo
La victoria despierta interrogantes de gobernabilidad. Los estudiantes han seleccionado candidatos mediante estructuras internas y apoyos profesionales, pero todavía deben definir liderazgo parlamentario, programa ejecutivo y prioridades presupuestarias.
Los problemas que denunciaban desde las calles —corrupción, contratación pública, justicia, universidades, servicios— se convertirán ahora en obligaciones de gestión.
Serbia demuestra hoy que una protesta persistente puede transformarse en mayoría electoral. La siguiente prueba será convertir esa victoria en instituciones más eficaces y transparentes.
EL ESTÁNDAR — PODER. HECHOS. CONSECUENCIAS.


