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Investigación · Política

Del acuerdo de 2001 a las urnas españolas: cómo el USFP mantuvo durante dos décadas su canal con el PSOE

La relación PSOE–USFP formalizada en Rabat en 2001 sobrevivió a los cambios de liderazgo. Rubalcaba defendió en 2012 que ambos partidos debían seguir cooperando; el PSOE y el USFP coincidieron en 2014 en el comité de migraciones de la Internacional Socialista; la Fundación Pablo Iglesias acudió al congreso del USFP en 2017 y, en 2019 y 2023, la estructura española del partido marroquí pidió el voto para el PSOE. El dato es político y verificable; no equivale a una orden del Gobierno de Marruecos.

Pedro sanchez en la celebración de resultados electorales de 2019.
El USFP mantiene una estructura regional en España y ha descrito públicamente al PSOE como un partido con el que mantiene vínculos estrechos. En 2019 y 2023 su organización española pidió el voto para los socialistas.
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HALLAZGOS PRINCIPALES

  • La continuidad del canal PSOE–USFP está documentada después de 2001. En diciembre de 2012, Alfredo Pérez Rubalcaba escribió al nuevo líder del USFP, Driss Lachguar, que ambos partidos habían cooperado en el pasado y podían seguir trabajando juntos; ofreció reuniones en Madrid o Rabat.
  • En mayo de 2014, representantes del PSOE y del USFP participaron en Tánger en el Comité de Migraciones de la Internacional Socialista. La reunión estaba organizada por el USFP y trató específicamente política migratoria.
  • En mayo de 2017, la memoria de actividades del PSOE registra la presencia de la Fundación Pablo Iglesias en el congreso del USFP con el objetivo declarado de reforzar relaciones y actividades en el norte de África.
  • En 2019, el USFP consolidó una estructura regional en España dirigida por Aïcha El Gourgi. Ese mismo año mantuvo contactos de alto nivel con el PSOE y habló públicamente de “lazos estrechos” y de institucionalizar las relaciones entre ambas formaciones.
  • EFE verificó en 2023 que el USFP ya había difundido una carta similar en las elecciones generales del 10 de noviembre de 2019 pidiendo el voto para el PSOE a electores españoles de origen marroquí.
  • En mayo de 2023, Aïcha El Gourgi firmó una nueva carta pidiendo a votantes españoles de origen marroquí apoyo para el PSOE en las elecciones autonómicas y locales del 28-M. EFE confirmó que la carta era real, pero también que provenía del USFP, entonces en la oposición, y no del Gobierno marroquí.
  • En julio de 2023, la sección española del USFP volvió a llamar al voto para el PSOE en las elecciones generales del 23-J. La propia El Gourgi afirmó que esa clase de decisiones correspondían a su función regional; Le Desk recogió que un miembro del buró político dijo no haber conocido previamente la carta.
  • En diciembre de 2024, la continuidad institucional volvió a ser visible en Rabat: el USFP acogió el Consejo de la Internacional Socialista y Pedro Sánchez intervino como presidente de esa organización. Ese papel partidista e internacional debe distinguirse de su función constitucional como presidente del Gobierno.

QUÉ SABEMOS

  • PSOE y USFP firmaron un convenio de cooperación en 2001 y la relación continuó después.
  • Rubalcaba reivindicó expresamente la cooperación en 2012.
  • PSOE y USFP coincidieron en redes de la Internacional Socialista, incluida migración.
  • El USFP mantiene una estructura regional en España.
  • La sección española del USFP pidió el voto para el PSOE en 2019 y 2023.
  • La carta del 28-M de 2023 era real y estaba firmada por Aïcha El Gourgi.
  • El USFP era partido de oposición en Marruecos cuando EFE verificó la carta de 2023.

QUÉ NO SABEMOS

  • No sabemos si el PSOE conoció previamente, coordinó o solicitó las cartas electorales de 2019 o 2023.
  • No existe prueba de que el Gobierno marroquí ordenara esas movilizaciones electorales.
  • No conocemos el alcance real de distribución, audiencia o efecto electoral de las cartas.
  • No está recuperado públicamente el texto íntegro y vigente de un eventual acuerdo renovado entre los partidos.
  • No puede confundirse la actividad del USFP, la Internacional Socialista y el Gobierno marroquí como si fueran una sola estructura.
  • No está demostrado que el canal partidista determinara decisiones concretas del Estado español.

El acuerdo sobrevivió al cambio de nombres

La firma de 2001 no quedó reducida a una fotografía de José Luis Rodríguez Zapatero en Rabat. Once años después, con Zapatero ya fuera de La Moncloa y Alfredo Pérez Rubalcaba al frente del PSOE, el lenguaje de continuidad seguía siendo explícito. En una carta de diciembre de 2012 dirigida a Driss Lachguar, nuevo primer secretario del USFP, Rubalcaba recordó que los dos partidos habían cooperado en el pasado y defendió que podían seguir trabajando juntos. Ofreció reunirse en Madrid o en Rabat y puso a disposición del partido marroquí la colaboración de los socialistas españoles.

El dato importa porque reduce una posible explicación alternativa: que el convenio de 2001 hubiera sido únicamente un instrumento personal de la etapa Zapatero–Youssoufi. La relación aparece de nuevo con otros dirigentes y en otro contexto político. Eso no la convierte en una estructura de influencia ilícita. La convierte, sencillamente, en una relación partidista duradera.

2014: el canal entra en una materia estratégica, la migración

En mayo de 2014, la Internacional Socialista reunió en Tánger a su Comité de Migraciones bajo el lema “Humanizar la Migración”. El USFP fue el partido anfitrión. La lista oficial de participantes incluye al PSOE, representado por José Alarcón, junto a delegaciones socialistas de otros países y organizaciones.

La presencia de ambos partidos en una mesa internacional sobre migración no demuestra ninguna coordinación operativa sobre fronteras españolas. Sí documenta que el vínculo se desenvolvía también dentro de un área que, con los años, se convertiría en uno de los ejes más sensibles de la relación bilateral España–Marruecos.

2017: la relación se amplía a la Fundación Pablo Iglesias

La memoria de actividades del PSOE de 2017 registra la presencia de la Fundación Pablo Iglesias en el décimo congreso del USFP. El propio documento explica que la asistencia tenía como finalidad “fortalecer las relaciones y actividades” en el norte de África.

La importancia de este episodio no está en insinuar una función gubernamental de la fundación, sino en mostrar que la infraestructura de relación ya no dependía únicamente de las ejecutivas de ambos partidos. Había pasado a incluir también espacios de formación, fundaciones y redes internacionales.

2019: una organización territorial del USFP dentro de España

En marzo de 2019, el USFP celebró en Madrid su quinto congreso regional en España. El partido eligió a Aïcha El Gourgi como secretaria regional y describió una agenda centrada en la comunidad marroquí residente en España, su protección social, su participación sindical y asociativa y la defensa de las llamadas “causas nacionales” de Marruecos.

El mismo año, los contactos con la dirección socialista española volvieron a quedar documentados. Tras las elecciones generales de abril, Driss Lachguar se reunió en Madrid con la presidenta del PSOE, Cristina Narbona, en un encuentro en el que también participó José Luis Ábalos. El USFP describió al PSOE como un partido con el que mantenía “lazos estrechos”. Otra información del propio partido marroquí habló de la voluntad común de institucionalizar las relaciones bilaterales e involucrar también a organizaciones juveniles y de mujeres.

En julio de ese año, Ábalos visitó la sede del USFP en Rabat. El partido marroquí sostuvo que la reunión abordó las “relaciones históricas” entre ambas organizaciones y la posibilidad de renovar el antiguo acuerdo. La secuencia muestra una cooperación política reconocida públicamente por sus protagonistas.

De la cooperación al voto: noviembre de 2019

El salto más delicado aparece en el terreno electoral. EFE Verifica constató en 2023 que el USFP había difundido ya una carta similar con motivo de las elecciones generales españolas del 10 de noviembre de 2019, pidiendo el voto para el PSOE entre electores españoles de origen marroquí.

La formulación correcta es esencial. No fue “Marruecos” quien pidió el voto. Fue un partido político marroquí, con organización regional en España y una relación histórica con el PSOE. Esa distinción jurídica y política impide convertir un hecho partidista en una operación estatal sin evidencia adicional.

Tampoco conocemos, con la documentación disponible, cuántas personas recibieron aquella carta, cómo se distribuyó, si hubo coordinación previa con el PSOE o cuál fue su efecto sobre el resultado electoral. Lo probado es la acción política; no su impacto ni una cadena de mando externa.

2023: una carta real, una atribución falsa y un hecho político que permanece

El episodio se repitió en las elecciones autonómicas y municipales del 28 de mayo de 2023. Una carta firmada por Aïcha El Gourgi pidió a “votantes españoles de origen marroquí” apoyar al PSOE. El texto circuló en redes acompañado de una afirmación distinta: que era el Gobierno de Marruecos quien pedía el voto.

EFE verificó el documento y desmontó esa atribución. La carta era real, pero pertenecía al USFP. El Gourgi explicó que su partido estaba en la oposición y no formaba parte de la coalición de Gobierno en Rabat. También confirmó que existía un convenio de cooperación con el PSOE y declaró que, como secretaria regional del USFP en España, consideraba parte de su función pedir el voto y explicar el programa socialista.

La corrección de EFE no elimina el hecho político. Lo delimita: un partido extranjero con estructura territorial en España hizo campaña a favor de un partido español entre electores españoles de origen marroquí. Eso es perfectamente distinto de afirmar que un Estado extranjero intervino en unas elecciones.

Julio de 2023: el llamamiento vuelve en las generales

Antes de las elecciones generales del 23 de julio, la estructura española del USFP volvió a pedir el voto para el PSOE. Le Desk publicó la carta y recogió dos datos relevantes para medir su autonomía interna. Un miembro del buró político del USFP aseguró que la dirección central no había tenido conocimiento previo de la iniciativa; El Gourgi, por su parte, defendió que como responsable regional era ella quien tomaba ese tipo de decisiones y afirmó que el USFP mantenía vínculos muy estrechos con el PSOE.

Esa divergencia interna refuerza el control negativo que debe acompañar cualquier lectura sobre influencia exterior: ni siquiera está acreditado que cada llamamiento electoral fuera una decisión del órgano central del USFP. Mucho menos puede saltarse de esa actuación a una orden del Gobierno de Marruecos.

2024: Rabat vuelve a ser escenario de la red socialista internacional

La continuidad del ecosistema apareció de nuevo en diciembre de 2024, cuando el USFP acogió en Rabat el Consejo de la Internacional Socialista. Más de 300 delegados de 60 países participaron en la cita. Driss Lachguar abrió el encuentro y Pedro Sánchez pronunció el discurso principal como presidente de la Internacional Socialista.

Aquí vuelve a ser imprescindible separar funciones. Sánchez era al mismo tiempo presidente del Gobierno de España y presidente de la Internacional Socialista, pero su intervención en ese foro correspondía a esta última responsabilidad. La coincidencia de cargos no autoriza a fundir actividad partidista, diplomacia estatal y decisiones gubernamentales en una única categoría.

Lo que demuestra realmente esta secuencia

La secuencia 2001–2024 permite afirmar con alta confianza tres cosas. Primero, que existió y persistió una arquitectura de cooperación PSOE–USFP durante más de dos décadas. Segundo, que esa relación se extendió a redes de migración, fundaciones, encuentros bilaterales y la estructura de la Internacional Socialista. Tercero, que el USFP llevó esa relación al terreno electoral español mediante llamamientos explícitos al voto para el PSOE en 2019 y 2023.

La misma documentación obliga a rechazar tres saltos. No prueba que Rabat ordenara esas campañas. No prueba que el PSOE las coordinara. Y no prueba que la cooperación partidista se convirtiera automáticamente en instrucciones para el Gobierno de España.

El valor periodístico está precisamente en no necesitar esos saltos. La continuidad de la relación y su expresión electoral son hechos suficientemente importantes por sí mismos. La investigación que queda abierta es más concreta: qué acuerdo estaba vigente en 2019 y 2023, qué mecanismos de coordinación mantenían ambas organizaciones, si el PSOE conoció las campañas antes de su difusión y cuál fue el alcance real de las estructuras políticas del USFP dentro de España.

LECTURA EDITORIAL

La historia no es “Marruecos pidió votar al PSOE”. Esa afirmación fue desmentida. La historia documentada es más precisa: una organización política marroquí con relación formal con el PSOE, estructura regional en España y presencia continuada durante dos décadas pidió el voto para los socialistas españoles en varias citas electorales. La pregunta legítima es hasta dónde llegaba la coordinación partidista; no quién dio una orden estatal que hoy no está probada.