El crimen organizado europeo está industrializando la violencia.
No siempre necesita desplazar a sus propios miembros ni mantener un sicario integrado dentro de una organización. Puede encargar un asesinato, una explosión o un secuestro, contratar intermediarios, localizar a un ejecutor y dirigir la acción desde otro país.
Europol denomina esta estructura violence-as-a-service.
La última ofensiva de la Operational Taskforce GRIMM ha terminado con cinco sospechosos detenidos en España, Marruecos y Francia.
Quienes dan la orden
El interés de esta fase de la operación está en el nivel de los objetivos.
Europol explica que los arrestos realizados entre agosto y septiembre se dirigen contra personas sospechosas de ordenar ataques, reclutar ejecutores o coordinar delitos violentos desde el extranjero.
No se trata únicamente de detener a quien dispara.
Se trata de llegar a quien decide, paga y organiza.
Sitges: un objetivo de alto valor
El 1 de agosto, la Policía Nacional detuvo en Sitges a un ciudadano sueco de 21 años identificado por Europol como High Value Target.
Las autoridades lo relacionan con alrededor de 20 delitos violentos graves, incluidos asesinatos e intentos de asesinato contra grupos criminales rivales.
Según Europol, habría participado en el entrenamiento de jóvenes reclutas y en la coordinación de ataques, incluyendo suministro de armas y explosivos.
Marruecos como espacio de detención
Tres de las detenciones anunciadas se produjeron en Marruecos.
El 12 de septiembre fue arrestado en Tánger un ciudadano danés de 28 años buscado por su presunta participación en la instigación de asesinatos y secuestros.
Otro arresto en la misma ciudad afectó a un sueco de 21 años al que las autoridades sitúan en una posición relevante dentro de la red criminal Foxtrot, investigada en Suecia y Noruega.
El 25 de septiembre, las autoridades marroquíes detuvieron en Agadir a un ciudadano sueco de 31 años buscado por dos delitos relacionados con preparativos de asesinato.
La policía sueca lo identifica como una figura central en la dirección de actividades violentas y narcotráfico.
París y el reclutamiento
El 29 de septiembre, las autoridades francesas arrestaron en París a otro sospechoso de unos 25 años.
Está investigado por presuntamente instigar preparativos para asesinato y figura entre los objetivos prioritarios de OTF GRIMM por su posible actividad como reclutador.
La cadena: ordenar, reclutar, facilitar, ejecutar
Europol describe el modelo con cuatro niveles.
El instigador ordena y financia el delito, muchas veces desde otro país.
El reclutador busca a la persona que ejecutará la acción.
El facilitador proporciona armas, transporte, contactos o dinero.
Finalmente, el ejecutor comete el ataque.
La separación de funciones dificulta reconstruir la cadena completa y permite que quienes tienen mayor capacidad de decisión permanezcan lejos de la escena del crimen.
Menores captados desde el móvil
Uno de los elementos más inquietantes de la investigación es la utilización de jóvenes.
Europol advierte de que redes criminales reclutan adolescentes e incluso menores mediante redes sociales, aplicaciones de mensajería y plataformas de comunicación.
La captación puede mezclar dinero, estatus, pertenencia y dinámicas de gamificación.
El resultado es una forma de crimen organizado en la que la dirección puede estar en un país, el reclutador en otro y el ejecutor ser un adolescente sin relación previa con la víctima.
Una amenaza transnacional
OTF GRIMM funciona desde 2025 y reúne a fuerzas policiales de distintos países europeos.
En su primer año, Europol contabilizó 280 sospechosos detenidos, más de 14.000 cuentas identificadas y más de 1.400 personas relacionadas con actividades de violence-as-a-service.
La última operación muestra además una extensión geográfica relevante: los objetivos no permanecen necesariamente en los países donde se cometen los ataques.
España y Marruecos aparecen así como puntos de localización y detención dentro de expedientes que nacen, en muchos casos, en el norte de Europa.
La violencia convertida en mercado
El fenómeno representa una evolución importante.
Cuando la violencia puede comprarse como un servicio, la frontera entre organización criminal, reclutador digital, facilitador logístico y joven ejecutor se vuelve más difícil de seguir.
La respuesta policial intenta recorrer exactamente el camino inverso.
Del autor material hacia arriba.
Hasta llegar a quien dio la orden.
Fuentes
Información oficial de Europol y documentación de la Operational Taskforce GRIMM.



