Vigilancia Aduanera intercepta cerca de 2.100 kilos de cocaína en un velero a 400 millas de Galicia
La Agencia Tributaria sitúa en la operación Doncella la intervención de 70 fardos con cerca de 2,1 toneladas de cocaína en un velero de bandera polaca. Hay cinco detenidos entre mar y tierra, la causa la instruirá la Audiencia Nacional y la investigación sigue abierta.

HALLAZGOS PRINCIPALES
- Vigilancia Aduanera localizó a unas 400 millas de Galicia un velero de bandera polaca que transportaba 70 fardos con un peso cercano a 2.100 kilos de cocaína.
- Fueron detenidos los cuatro tripulantes y, en tierra, un quinto sospechoso señalado por la Agencia Tributaria como responsable de captar embarcaciones.
- La investigación comenzó en febrero en Girona y contó con cooperación de la aduana francesa, CITCO, MAOC-N, NCA británica y DEA estadounidense.
- La Agencia Tributaria vincula el grupo investigado con servicios de transporte marítimo para organizaciones criminales de Europa del Este y los Balcanes.
QUÉ SABEMOS
- El velero era un sloop de 14 metros y bandera polaca localizado por el buque Petrel I en la madrugada del 14 de septiembre.
- La embarcación había salido de Roses el 11 de julio sin activar el sistema AIS, según la Agencia Tributaria.
- Los cuatro tripulantes detenidos son de nacionalidades argentina, uruguaya, colombiana y albanesa.
- Las actuaciones serán instruidas por la Audiencia Nacional y la investigación continúa abierta.
QUÉ NO SABEMOS
- La Agencia Tributaria no ha detallado públicamente el punto exacto en el que se cargó la cocaína.
- No se ha publicado el destino final previsto para los 70 fardos ni la organización concreta que iba a recibirlos.
- No consta en la nota oficial el valor económico atribuido al cargamento.
- La segunda persona buscada en Barcelona no constaba detenida en el momento del comunicado.
El Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria ha intervenido 70 fardos con cerca de 2.100 kilos de cocaína en un velero localizado a unas 400 millas de las costas gallegas. La operación ha dejado cinco detenidos —cuatro tripulantes y un presunto facilitador en tierra— y abre una investigación que será instruida por la Audiencia Nacional.
La actuación forma parte de la denominada operación Doncella, según la nota oficial de la Agencia Tributaria publicada este 21 de septiembre. El organismo describe una investigación iniciada meses antes en Girona que terminó conectando una embarcación de recreo con una estructura dedicada, presuntamente, a proporcionar barcos para transportes de grandes cantidades de droga por el Atlántico.
El velero, un sloop de bandera polaca y 14 metros de eslora, fue localizado por el buque de Operaciones Especiales Petrel I durante la madrugada del 14 de septiembre. La Agencia Tributaria sitúa la posición a unas 400 millas de Galicia.
Una investigación iniciada en Girona
El origen del operativo se remonta a febrero de 2026.
Vigilancia Aduanera recibió información de inteligencia sobre una embarcación a vela de entre 13 y 15 metros que podía haber participado en una operación ilícita en la zona fronteriza entre España y Francia. Los investigadores acabaron identificando un velero que reunía varios indicadores de riesgo utilizados en la vigilancia marítima.
La embarcación fue localizada en junio en el puerto de Roses, en Girona. A partir de ahí se desarrollaron vigilancias sobre el barco y sobre las personas relacionadas con él.
El 11 de julio, según la Agencia Tributaria, el velero abandonó Roses sin activar su sistema de identificación automática AIS. El AIS permite transmitir información sobre posición, rumbo e identidad de los buques y es una herramienta central para la seguridad y el seguimiento marítimos.
La ausencia de señal no prueba por sí sola una actividad delictiva. En este caso, sin embargo, se integró en una investigación previa que ya había situado la embarcación bajo vigilancia.
Rastreo internacional hasta el Atlántico
La búsqueda no quedó limitada a España.
La investigación contó con cooperación de la Dirección Nacional de Inteligencia e Investigación Aduanera de Francia, además del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado —CITCO— y del Centro de Análisis y Operaciones Marítimas en materia de Narcotráfico, MAOC-N.
La Agencia Tributaria también cita información y apoyo de la National Crime Agency británica y de la DEA estadounidense, canalizados a través del MAOC-N.
Tras varios días de rastreo, el Petrel I localizó electrónicamente el velero en la madrugada del 14 de septiembre. Durante el abordaje, la tripulación de presa observó numerosos fardos distribuidos por la embarcación.
El recuento final comunicado por Vigilancia Aduanera fue de 70 fardos, con un peso total cercano a 2,1 toneladas de cocaína.
Cuatro detenidos en el mar y uno en tierra
Los cuatro tripulantes fueron detenidos durante la intervención.
La Agencia Tributaria informa de que son de nacionalidades argentina, uruguaya, colombiana y albanesa. El organismo atribuye al ciudadano albanés el posible papel de “notario” de la organización receptora, es decir, una persona encargada presuntamente de certificar ante su grupo que la operación se desarrollaba según lo acordado.
Esa función es una atribución policial incluida en la nota oficial y no una conclusión judicial firme.
Mientras el Petrel I remolcaba el velero hacia Vigo, los investigadores completaron una actuación en tierra. Fue detenido un ciudadano chileno establecido en Girona al que la Agencia Tributaria señala como responsable de captar embarcaciones con características adecuadas para este tipo de transporte.
La nota oficial añade que se esperaba la detención de una segunda persona, española y establecida en Barcelona, cuya función habría sido custodiar los barcos, proporcionar seguridad y detectar posibles aproximaciones de las autoridades.
En el momento del comunicado no constaba públicamente que esa segunda detención se hubiera producido.
Una red de transporte al servicio de terceros
La investigación no presenta el grupo únicamente como propietario de un cargamento concreto.
Vigilancia Aduanera sostiene que los indicios apuntan a una estructura especializada en facilitar transporte marítimo a diferentes organizaciones criminales, especialmente de Europa del Este y los Balcanes.
El modelo descrito consiste en utilizar embarcaciones recreativas a vela, con pabellones de distintos países, para prestar servicios logísticos a grupos que necesitan mover cocaína desde el Atlántico hacia Europa.
La nota no identifica a la organización que presuntamente iba a recibir los 70 fardos intervenidos ni establece públicamente el destino final del cargamento.
Tampoco precisa dónde se cargó la droga.
La Ruta Atlántica y la diversificación del narcotráfico
La Agencia Tributaria enmarca la operación en la denominada Ruta Atlántica de la cocaína, utilizada por embarcaciones procedentes de Sudamérica y por operaciones de trasbordo en alta mar.
El fenómeno encaja con una tendencia más amplia descrita por la Agencia de la Unión Europea sobre Drogas. En su European Drug Report 2026, la EUDA señala que las redes criminales han diversificado rutas y métodos para reducir su dependencia de grandes puertos comerciales.
Entre las técnicas observadas figuran transferencias en el mar, uso de veleros y otras embarcaciones de recreo, semisumergibles, lanchas rápidas y sistemas de ocultación cada vez más complejos.
Europol también ha advertido en 2026 de la diversificación de los métodos marítimos del tráfico de cocaína, con redes que buscan rutas capaces de eludir los controles concentrados en los grandes puertos.
Eso no permite atribuir automáticamente todos los casos a una misma organización o corredor. Sí proporciona el contexto operativo en el que encaja el uso de un velero de recreo localizado en alta mar.
España sigue concentrando grandes incautaciones
Los últimos datos comparables de la EUDA sitúan a España entre los principales puntos de incautación de cocaína de la Unión Europea.
En 2024, España notificó 124 toneladas decomisadas, la mayor cifra entre los Estados miembros recogidos en el informe europeo. La agencia advierte, al mismo tiempo, de que el aumento de controles en grandes puertos está empujando a las organizaciones a diversificar rutas, escalas y medios de transporte.
La operación Doncella muestra uno de esos formatos: investigación prolongada sobre una embarcación aparentemente civil, cooperación multinacional y localización en aguas alejadas de la costa.
La causa pasa a la Audiencia Nacional
Los detenidos están acusados de presuntos delitos de pertenencia a organización criminal, contrabando y delito contra la salud pública, según la Agencia Tributaria.
Las actuaciones serán instruidas por la Audiencia Nacional.
La investigación continúa abierta y las autoridades no descartan nuevas detenciones. Permanecen además varias incógnitas relevantes: el origen exacto de la cocaína, el punto en el que fue cargada, el destino final previsto y la identidad de la organización receptora.
Hasta que esos elementos aparezcan en actuaciones judiciales o nuevas comunicaciones oficiales, la información verificable permite establecer la incautación, el recorrido investigativo descrito por Vigilancia Aduanera y las detenciones realizadas, pero no reconstruir todavía toda la cadena internacional del cargamento.