INTELIGENCIA | MADRID, 18 DE OCTUBRE DE 2026. La precampaña de las elecciones generales del 29 de noviembre se ha incorporado a los circuitos de influencia informativa que ya habían difundido narrativas rusas sobre Ucrania, la soberanía española y la crisis de Ceuta. El patrón tiene una característica significativa: no necesita inventar quejas ciudadanas, sino aprovechar conflictos reales y recontextualizarlos. Lo documenta un estudio publicado por EK Strategic Communications Center el 9 de octubre y analizado después en una crónica periodística del 14 de octubre. Esta investigación de El Estándar reconstruye sus pruebas, el alcance de las inferencias y lo que todavía no puede afirmarse.
Qué demuestra el informe primario
El trabajo de EK Strategic Communications Center, «Pro-Kremlin Networks Exploit Spain’s Snap Election», firmado por Sasha Starost y Egor Kuroptev, examina cómo publicaciones y canales previamente observados por sus vínculos informativos con el ecosistema prorruso incorporaron noticias sobre la convocatoria del 29-N a mensajes ya existentes.
Sus autores identifican cuatro grandes vectores narrativos: deterioro del nivel de vida y vivienda; costes y apoyos a Ucrania; inmigración y soberanía; y sospechas sobre legitimidad y funcionamiento de instituciones electorales. No describen la fabricación integral de una protesta inexistente. Al contrario, explican la circulación selectiva de sucesos documentados dentro de encuadres de influencia política.
La documentación está disponible públicamente e incluye referencias a publicaciones identificadas en canales de Telegram. Es un punto de partida verificable mucho más útil que afirmar de manera genérica que todos los discursos críticos con un gobierno proceden del extranjero.
Primer circuito: Ucrania y la economía de los españoles
El informe examina una entrevista de Sputnik al comentarista Enrique Refoyo, reproducida en diferentes espacios como El Informador Global, Nuevos Paradigmas, ROKOT|TORMENTA y El Espía del Telón. En esos mensajes, la discusión económica interna se enlaza con la asistencia europea a Kiev y con una supuesta imposición de costes sobre los ciudadanos españoles.
La publicación de una opinión sobre los costes de la guerra no es, por sí misma, prueba de manipulación ni de actuación ilícita. El elemento relevante desde la óptica OSINT es la secuencia de publicación, reproducción y ampliación entre nodos, especialmente cuando existe continuidad con redes previamente catalogadas.
Los investigadores citan también Pravda ES e InfoDefense Español, que presentaron decisiones europeas de política energética o comunicaciones militares como cesiones de soberanía. Estas publicaciones permiten medir relaciones temáticas y cronológicas; una atribución organizativa más fuerte requeriría contratos, comunicaciones, administración conjunta o financiación comprobable.
Segundo circuito: Ceuta, inmigración y formaciones ultranacionalistas
El informe estudia una línea comunicativa de Democracia Nacional, Aquí la Voz de Europa y otros actores que introdujeron la convocatoria electoral en sus mensajes sobre Ceuta. Describe participación de Democracia Nacional y Falange Española de las JONS en un encuentro de organizaciones ultranacionalistas en San Petersburgo en septiembre de 2025, hecho que EK documenta en otro informe enlazado.
Esa referencia no permite vincular automáticamente al PP o a Vox con operaciones rusas. De hecho, EK cita mensajes de Democracia Nacional críticos también con Isabel Díaz Ayuso, Santiago Abascal y Pedro Sánchez. La derecha española no es una organización única, y las coincidencias parciales de discurso no demuestran coordinación política.
La advertencia más relevante afecta a la interpretación de la crisis fronteriza: una operación de amplificación informativa exterior no prueba, por sí sola, que ese actor extranjero organizase los incidentes originales. Para identificar una operación híbrida hay que diferenciar instigación, financiación, respuesta de seguridad, explotación posterior y autoría. Ninguna de esas fases puede sustituir a las demás sin pruebas.
Tercer circuito: la circulación transfronteriza
El equipo de EK encontró publicaciones en L’Antidiplomatico, Tutti i Fatti y Rokot Frastuono que retomaban por separado la crisis de vivienda, la amnistía catalana y Ceuta. Parte del contenido pasó por medios rusos y canales en español antes de aparecer en esos espacios italianos.
En un ejemplo, un canal reinterpretó de manera sarcástica declaraciones de Sánchez sobre injerencia comunicativa y las convirtió en una insinuación que mezclaba a Putin y Netanyahu con las movilizaciones. El informe no trata esa insinuación como un hecho: muestra precisamente cómo una declaración puede cambiar de significado a través de la retransmisión y del encuadre.
El componente transnacional importa porque el mismo debate español puede alimentar mensajes distintos dirigidos a grupos de audiencia separados. No significa que exista necesariamente una red jerarquizada con instrucciones comunes.
La conclusión principal: influencia no equivale a control
El propio informe es claro sobre el alcance de las pruebas: convergencia ideológica y amplificación interconectada, no demostración de una campaña electoral coordinada desde un centro único. Sus autores tampoco presentan mediciones independientes de cuántos votantes cambiaron de posición ni pruebas de manipulación del escrutinio.
Una crónica del 14 de octubre, firmada por Pablo Muñoz, contribuyó a situar la investigación en el debate público español. Sin embargo, la fuente de las observaciones es EK, no una supuesta revelación de servicios de inteligencia españoles. Una investigación rigurosa debe reconocer esa procedencia.
Qué falta investigar
Para avanzar desde OSINT descriptivo hasta atribución operativa serían necesarios datos verificables sobre financiación, administradores de canales, reutilización sistemática de imágenes o mensajes, secuencias de publicación, redes de cuentas automatizadas y vínculos orgánicos reconocibles. También habría que medir repercusión y segmentación por audiencias sin confundir visibilidad con influencia electoral demostrada.
La protección del debate público no consiste en descalificar posturas sobre vivienda, inmigración o la guerra en Ucrania. Consiste en mostrar quién amplifica qué, con qué evidencias y cuáles son los límites de la atribución.
Documentos para contrastar
- Informe primario completo, EK Strategic Communications Center, 9/10.
- Crónica de contraste publicada el 14/10.
- Observaciones anteriores de EK sobre la crisis de Ceuta.
- Conclusiones del Consejo Europeo, octubre de 2026: resiliencia democrática y manipulación extranjera.
Nota metodológica: la identificación de un canal como perteneciente a un ecosistema FIMI es una valoración del centro investigador citado. El Estándar no ha auditado cuentas privadas ni obtenido por sí mismo datos reservados de sus administradores.



