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El negocio después de Moncloa: 2,6 millones, el 1% de Plus Ultra y el mapa internacional de Zapatero

Dos exdirectivos de Plus Ultra han ratificado ante el juez que la aerolínea asumió una comisión del 1% ligada al rescate de 53 millones. Ninguno ha identificado todavía una gestión concreta de José Luis Rodríguez Zapatero ante la SEPI. El Estándar reconstruye los pagos, las 36 facturas, Análisis Relevante, What The Fav, Venezuela, China, Marruecos, Cuba y las joyas de 1,3 millones que componen el expediente judicial y político del expresidente.

José Luis Rodríguez Zapatero a su llegada de la Audiencia Nacional durante su comparecencia de junio de 2026.
José Luis Rodríguez Zapatero compareció como investigado ante la Audiencia Nacional en junio de 2026. El caso Plus Ultra examina pagos, intermediación y una supuesta comisión ligada al rescate público.
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HALLAZGOS PRINCIPALES

  • La actualidad judicial de septiembre cambia el expediente: dos exdirectivos de Plus Ultra ya sostienen ante el juez que existió una comisión del 1% ligada al éxito del rescate, pero siguen sin concretar la influencia ejercida por Zapatero.
  • Los 2,6 millones identificados por la UDEF no constituyen una bolsa de dinero ilícito: mezclan sociedades investigadas con firmas que han defendido servicios reales de consultoría y conferencias.
  • Análisis Relevante es el nodo que conecta con más claridad la actividad profesional de Zapatero con el caso Plus Ultra: 490.780 euros, 36 facturas y un contrato que el expresidente declaró que era verbal.
  • El mapa internacional no tiene un único nivel probatorio: Venezuela y China aparecen dentro del material judicial; Marruecos aparece como entorno profesional y político con pagos de Kreab, pero sin pagador marroquí demostrado; Cuba permanece como acceso político-comercial sin rastro financiero equivalente.
  • Las joyas constituyen una pieza judicial independiente: hay tasación y una explicación defensiva, pero el país donante y la trazabilidad aduanera y fiscal no son públicos al cierre.
  • La pregunta penal decisiva sigue siendo concreta: quién pagó por qué, qué influencia se ofreció o ejerció, sobre qué autoridad y con qué resolución o beneficio económico.

QUÉ SABEMOS

  • El Consejo de Ministros autorizó en marzo de 2021 una operación de apoyo público temporal de 53 millones de euros para Plus Ultra: 34 millones en préstamo participativo y 19 millones en préstamo ordinario
  • José Luis Rodríguez Zapatero está investigado en la Audiencia Nacional dentro del caso Plus Ultra y ha negado haber influido en el rescate o haber hablado con autoridades o con la SEPI para conseguirlo.
  • La UDEF identificó 2,6 millones de euros en 174 transferencias recibidas por Zapatero entre 2020 y 2025 desde distintas sociedades; el propio informe incluye pagos de empresas que no están bajo sospecha y remuneraciones por conferencias o consultoría.
  • Análisis Relevante abonó 490.780 euros a Zapatero. Reporting basado en documentación intervenida por la UDEF identifica 36 facturas entre junio de 2020 y marzo de 2025, con trabajos, informes y viajes a Marruecos, China y Colombia.
  • Dos antiguos máximos responsables de Plus Ultra han declarado en septiembre de 2026 que la aerolínea asumió una comisión equivalente al 1% de los 53 millones —530.000 euros— vinculada al denominado “grupo Zapatero”.
  • Esos exdirectivos no han descrito ante el juez qué gestión concreta realizó Zapatero, ante qué funcionario o autoridad, ni qué actuación causó la concesión del rescate.
  • El registro del despacho de Zapatero localizó un conjunto de joyas tasado preliminarmente en 1.323.915 euros. El juez abrió una pieza separada por presuntos delitos fiscal y de contrabando; Zapatero sostiene que fueron un regalo de cortesía personal de un país que no ha identificado públicamente.
  • El expediente judicial y la documentación policial describen relaciones empresariales con nodos venezolanos y chinos; una empresa china remitió una carta de intenciones a la oficina de Zapatero, que el expresidente afirma que no contestó.
  • Zapatero mantuvo una relación profesional con Kreab y participó en actividades empresariales vinculadas a Marruecos. No se ha demostrado un pago directo del Estado marroquí, OCP u otra entidad marroquí a Zapatero.
  • La visita de Zapatero a Cuba en 2015 y sus reuniones con Raúl Castro y responsables de Comercio Exterior acreditan acceso político y una dimensión comercial, pero no un flujo financiero cubano comparable al investigado en otros capítulos.

QUÉ NO SABEMOS

  • Quién era el destinatario económico final de los 530.000 euros del 1% de Plus Ultra y qué parte, si alguna, recibió personalmente Zapatero.
  • Qué funcionario o autoridad habría sido influido, mediante qué contacto y qué relación causal tendría esa actuación con la resolución de la SEPI y del Consejo de Ministros.
  • Si todos los conceptos de las 36 facturas de Análisis Relevante corresponden a servicios efectivamente prestados y qué clientes finales financiaron cada encargo.
  • Qué cliente concreto estaba detrás de cada trabajo de Zapatero para Kreab y si alguno de los proyectos estaba vinculado a OCP, a la Embajada de Marruecos o a otra entidad pública marroquí.
  • El origen exacto, donante, fecha de entrada en España, régimen aduanero y tratamiento fiscal de las joyas tasadas en 1,3 millones.
  • Qué papel real desempeñó Zapatero en las operaciones petroleras Venezuela–China examinadas por la investigación, más allá de contactos, mensajes de terceros y la carta de intenciones enviada a su oficina.
  • Si la actividad de What The Fav para sociedades del entorno investigado reflejó contraprestaciones de mercado suficientes en cada contrato; la empresa y Zapatero sostienen que el trabajo fue real.
  • Si existe algún flujo económico desde Cuba hacia Zapatero relacionado con su actividad post-Moncloa. No se ha localizado prueba pública de ello.

Dos exdirectivos de Plus Ultra han ratificado ante el juez que la aerolínea asumió una comisión del 1% ligada al rescate de 53 millones. Ninguno ha identificado todavía una gestión concreta de José Luis Rodríguez Zapatero ante la SEPI. El Estándar reconstruye los pagos, las 36 facturas, Análisis Relevante, What The Fav, Venezuela, China, Marruecos, Cuba y las joyas de 1,3 millones que componen el expediente judicial y político del expresidente.

53 M€ rescate público de Plus Ultra530.000 € 1% descrito por exdirectivos2,6 M€ transferencias identificadas por UDEF1,324 M€ tasación preliminar de joyas

MADRID.— La investigación sobre José Luis Rodríguez Zapatero ya no cabe en un único episodio, ni siquiera en los 53 millones de euros con los que el Estado rescató a Plus Ultra en 2021. Cinco años después de aquella decisión, el expediente judicial abierto en la Audiencia Nacional permite observar algo más amplio: el ecosistema profesional construido por el expresidente tras abandonar La Moncloa, las sociedades que le pagaron, los intermediarios que invocaron su nombre, los clientes internacionales que buscaron acceso a Venezuela o China, su actividad profesional vinculada a Marruecos y un patrimonio en joyas cuyo origen sigue bajo investigación.

La novedad de septiembre es importante porque mueve una pieza que durante meses estuvo sostenida casi exclusivamente por mensajes, transferencias y la interpretación policial de una red de relaciones. Dos antiguos máximos responsables de Plus Ultra han declarado ante el juez José Luis Calama que la aerolínea asumió una comisión equivalente al 1% del rescate —530.000 euros— para el denominado “grupo Zapatero” si la financiación pública salía adelante. Pero ninguno de los dos ha explicado qué llamada, reunión, presión o gestión concreta realizó el expresidente ante la SEPI o ante una autoridad pública para conseguir la ayuda.

Esa distancia entre el dinero prometido y la influencia todavía no identificada es el centro jurídico de la historia.

Zapatero niega haber intervenido en el rescate. Cuando declaró como investigado el 17 de junio aseguró que no había hablado con ninguna autoridad ni con responsables de la SEPI para favorecer a la aerolínea, que no mantuvo contacto directo con Plus Ultra y que su trabajo era el de un consultor especializado en asuntos internacionales. Su defensa sostiene que sus ingresos proceden de servicios profesionales reales. El juez, por su parte, rechazó imponerle medidas cautelares, pero dejó escrito que su declaración no había desvirtuado los indicios que justificaron la investigación. El 4 de septiembre rechazó también la petición de la defensa de declarar la nulidad general de la causa.

El Estándar ha cruzado el material judicial publicado, informes policiales citados por distintos medios, documentación mercantil, fuentes corporativas y el archivo de investigación FORTIS para reconstruir el mapa sin convertir sospechas en condenas. El resultado es más incómodo —y más útil— que una acusación genérica: hay pagos documentados, relaciones internacionales y una investigación penal real; también hay vacíos decisivos que siguen impidiendo afirmar como probado que Zapatero vendiera influencia o que los distintos países y empresas que aparecen en su órbita formasen una única red.

1. El rescate que convirtió una relación privada en una cuestión penal

El punto de partida es oficial y no admite discusión. El 9 de marzo de 2021 el Consejo de Ministros autorizó al Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas una operación de 53 millones de euros para Plus Ultra Líneas Aéreas: 34 millones mediante un préstamo participativo y otros 19 millones mediante un préstamo ordinario. El apoyo tenía naturaleza temporal y se concedió dentro del instrumento creado durante la pandemia para empresas consideradas estratégicas y afectadas por la crisis de la COVID-19.

La existencia del rescate no prueba irregularidad. Tampoco la prueba el hecho de que una aerolínea contratara asesores para defender su viabilidad. La investigación penal comienza en otra parte: en los mensajes, contratos y movimientos de dinero que, según el auto judicial y los informes de la UDEF, sitúan a personas del entorno de Zapatero ofreciendo o presentando capacidad de interlocución mientras Plus Ultra buscaba financiación pública.

El nodo central fue Julio Martínez Martínez, amigo del expresidente y propietario de Análisis Relevante. La aerolínea firmó con esa sociedad un contrato de consultoría de 5.000 euros mensuales. La causa examina además un segundo pacto: una comisión de éxito equivalente al 1% de la ayuda si el rescate se conseguía.

Durante meses, la fortaleza de esa hipótesis dependía sobre todo de conversaciones entre investigados. En septiembre de 2026 ha ganado otra capa: Julio Martínez Sola, expresidente y principal accionista de Plus Ultra, y Roberto Roselli, antiguo consejero delegado, han reconocido ante el juez que en la compañía se asumió la existencia de esa comisión del 1% vinculada al éxito de la operación pública.

La cifra es sencilla: 1% de 53 millones = 530.000 euros.

Lo que no es sencillo es determinar quién era el destinatario real de ese dinero y qué debía hacer a cambio.

Martínez Sola habló de “acompañamiento”. Roselli vinculó el pago a las gestiones para obtener la financiación. Ambos han situado al denominado “grupo Zapatero” en la conversación. Pero ninguno ha identificado todavía una actuación concreta del expresidente ante un decisor público. La diferencia es fundamental: que una empresa crea estar pagando por acceso no prueba por sí sola que el destinatario haya ejercido una influencia penalmente relevante.

2. Lo que cambió esta semana: el 1% existe como relato interno, la gestión concreta sigue abierta

La declaración de los antiguos directivos eleva la relevancia del 1%, pero también fija con precisión el siguiente vacío probatorio.

Hasta ahora era posible discutir si la comisión era solo una expresión informal encontrada en comunicaciones privadas. Después de las comparecencias del 7 y 8 de septiembre, existe ya una corroboración testimonial de que la dirección de Plus Ultra contemplaba ese pago como una comisión vinculada al éxito del rescate. Eso no equivale a una sentencia ni acredita automáticamente quién debía cobrarla.

El problema para la acusación es el siguiente escalón: ¿quién influyó en quién?

El Código Penal no castiga tener contactos, conocer ministros o ejercer consultoría. El artículo 429 exige que un particular influya en un funcionario o autoridad prevaliéndose de una relación personal para conseguir una resolución que pueda generar un beneficio económico. El artículo 430 castiga, además, a quien se ofrece a realizar esa conducta y solicita o acepta una remuneración por ello.

En el expediente Zapatero hay piezas que pueden ser relevantes para ese análisis —clientes, intermediarios, pagos, mensajes, una comisión de éxito y un rescate finalmente concedido—, pero la instrucción tiene que cerrar el puente entre ellas. Saber que alguien ofreció “acompañamiento” o que un tercero invocó el nombre de un expresidente no identifica automáticamente una influencia ejercida. Para pasar del indicio a la responsabilidad penal hacen falta autor, interlocutor, conducta, resolución y, en su caso, remuneración.

Eso explica por qué las últimas declaraciones son importantes y, al mismo tiempo, por qué todavía no permiten escribir que “Zapatero consiguió el rescate”. Esa frase continúa excediendo lo probado.

3. Análisis Relevante: 490.780 euros y 36 facturas

Si Plus Ultra es la operación que llevó el expediente a los tribunales, Análisis Relevante es el vehículo que conecta con mayor claridad la actividad profesional de Zapatero con el perímetro investigado.

La documentación judicial y policial publicada sitúa en 490.780 euros los pagos efectuados por Análisis Relevante al expresidente entre 2020 y 2025. Reporting basado en documentos intervenidos por la UDEF identifica 36 facturas emitidas por Zapatero entre junio de 2020 y marzo de 2025.

Los conceptos descritos incluyen elaboración de informes, asesoramiento oral, reuniones, webinars y desplazamientos internacionales. Parte de esas facturas se vinculó a viajes a Marruecos, China y Colombia para actividades descritas como “captación de clientes” y obtención de información de interés sobre esos países.

El dato es especialmente relevante porque Zapatero declaró ante el juez que su relación contractual con Análisis Relevante era verbal. La ausencia de un contrato escrito no convierte el trabajo en ficticio: los contratos de servicios pueden existir verbalmente. Pero, cuando el mismo proveedor aparece dentro de una causa por tráfico de influencias, la trazabilidad de cada factura se vuelve decisiva.

La pregunta ya no es si Zapatero trabajó como consultor. Él lo reconoce. La pregunta es qué cliente final financiaba cada encargo, qué entregable recibió y si alguno de esos trabajos consistió en utilizar relaciones personales ante una Administración pública.

Las 36 facturas permiten construir una cronología. Todavía no permiten construir una lista completa de clientes finales.

4. Los 2,6 millones: una cifra potente que puede inducir a error

Un informe de la UDEF ha identificado aproximadamente 2,6 millones de euros en 174 transferencias recibidas por Zapatero entre 2020 y 2025 desde distintas sociedades. Es una cifra políticamente explosiva, pero requiere una advertencia editorial inmediata: no son 2,6 millones de euros declarados ilícitos.

La relación incluye entidades situadas dentro del foco de la causa y otras empresas que, al menos públicamente, no están acusadas de formar parte de ninguna trama. También aparecen remuneraciones por conferencias, asesoría internacional y servicios profesionales cuya existencia las compañías han defendido.

Entre las cifras más relevantes del mapa económico figuran:

Kreab Iberia y Kreab Worldwide: 956.180 euros en el periodo 2020-2025 analizado por la UDEF. Kreab sostiene que Zapatero prestó servicios reales como senior advisor en asuntos públicos, política y geoestrategia, que facturó como persona física y que la relación profesional terminó en 2025.

Thinking Heads y sociedades vinculadas: 681.318 euros a Zapatero según el material judicial publicado. La compañía ha defendido que correspondieron a trabajos efectivamente realizados y ha recordado que trabaja con antiguos jefes de Gobierno y líderes internacionales.

Gate Center: 352.980 euros atribuidos por el auto a pagos al expresidente. El think tank, vinculado a Daniel Romero-Abreu y centrado en relaciones internacionales y China, aparece dentro del mapa analizado por el juez.

Chinalink Asia Holdings: 27 transferencias por un total de 159.034 euros, según el informe policial citado por El País. Fuentes próximas a Zapatero atribuyeron la mayor parte a conferencias en China.

Análisis Relevante: 490.780 euros, el nodo con una conexión directa más sensible por su papel simultáneo como consultora de Zapatero y sociedad relacionada con Plus Ultra.

Sumar todas estas partidas y llamarlas “comisiones” sería incorrecto. La investigación debe hacer precisamente lo contrario: desagregar pago por pago y servicio por servicio.

5. What The Fav: cuando el perímetro profesional alcanza a la familia

La agencia What The Fav, propiedad de las hijas de Zapatero, aparece también en los movimientos examinados por el juez.

Según el auto y los informes policiales publicados, Análisis Relevante transfirió 239.755 euros a What The Fav; Gate Center, 171.727 euros; y sociedades del grupo Thinking Heads, 12.297 euros. A ello se suman pagos de 561.440 euros desde Inteligencia Prospectiva, una sociedad constituida por los hermanos venezolanos Domingo y Guillermo Amaro Chacón que ocupa un lugar relevante en el capítulo Venezuela–China de la investigación.

Zapatero reconoció ante el juez que recomendó a sus hijas para realizar trabajos y defendió la calidad y realidad de sus servicios. What The Fav, además, ha tenido clientes externos al perímetro investigado; su existencia comercial no depende exclusivamente de las empresas citadas en el sumario.

La tesis judicial es más concreta: el magistrado cuestiona si determinadas contraprestaciones justificaban los importes y si la agencia fue utilizada en algunos casos como vehículo formal para canalizar fondos. Esa es una hipótesis de la instrucción, no un hecho declarado por sentencia.

Por eso el análisis correcto no consiste en afirmar que “las hijas cobraban dinero del rescate”. Consiste en reconstruir qué empresa pagó, qué contrato existía, qué trabajo se entregó, cuánto valía en mercado y de dónde procedían los fondos del pagador.

6. Venezuela: del acceso político a los negocios que aparecen en el sumario

Ningún país ocupa tanto espacio político en la etapa post-Moncloa de Zapatero como Venezuela. Durante años el expresidente ha ejercido tareas de mediación, interlocución política y acompañamiento electoral. Ha mantenido acceso a Nicolás Maduro, Delcy Rodríguez y otros responsables del chavismo y ha defendido públicamente su papel como facilitador de diálogo.

Ese historial político, por sí mismo, no es una actividad ilícita. Lo que cambia la naturaleza del expediente es la aparición de empresas y conversaciones privadas que intentan utilizar precisamente esa capacidad de interlocución para operaciones comerciales.

La causa sitúa a los hermanos Domingo y Guillermo Amaro Chacón, empresarios venezolanos, al frente de Inteligencia Prospectiva, constituida en Madrid en enero de 2020. Los informes policiales y el auto judicial analizan transferencias desde ese entorno hacia sociedades vinculadas al ecosistema de Zapatero y conversaciones sobre oportunidades de negocio en Venezuela.

En 2023 aparecen mensajes relacionados con la posibilidad de facilitar reuniones o interlocución con autoridades venezolanas. Otras comunicaciones aluden a operaciones de petróleo con compradores chinos. El juez ha preguntado directamente a Zapatero por esos movimientos.

El expresidente negó conocer o participar en negocios de oro o petróleo venezolano. Sí reconoció que una compañía china remitió una carta a su oficina; sostuvo que no fue contestada.

Éste es otro punto donde la precisión importa. La existencia de una carta de intenciones dirigida a la oficina de Zapatero demuestra que un actor empresarial esperaba o buscaba interlocución a través de su figura. No demuestra que Zapatero aceptara el encargo, negociara la operación o recibiera una comisión por ella.

7. China: pagos, conferencias y una carta de intenciones

China aparece en tres planos diferentes y no deben mezclarse.

El primero son las conferencias y servicios profesionales: el informe policial recoge 159.034 euros procedentes de Chinalink Asia Holdings en 27 transferencias. La explicación del entorno del expresidente es que se trató mayoritariamente de remuneraciones por conferencias.

El segundo es Gate Center, un think tank centrado en relaciones con China, desde el que el auto atribuye 352.980 euros en pagos a Zapatero. La existencia de una organización dedicada a mejorar conocimiento y relaciones con China no es sospechosa por definición. Lo que interesa judicialmente es el origen y destino de los fondos examinados en el conjunto de la causa.

El tercer plano es la operación Venezuela–China. Según el material judicial publicado, una compañía denominada China International Cultural Technology Resources Group remitió una carta de intenciones a la oficina del expresidente dentro de una secuencia relacionada con la compraventa de petróleo venezolano. Zapatero sostiene que esa comunicación no obtuvo respuesta.

El archivo FORTIS ha cruzado este episodio con antecedentes públicos de los operadores energéticos mencionados en las conversaciones y con la actividad de intermediación entre Venezuela y compradores asiáticos. El resultado permite afirmar que existe una cadena empresarial verificable; no permite afirmar que China controlara políticamente al expresidente ni que el Gobierno chino fuese el pagador de los servicios investigados.

Ése es un control negativo imprescindible. Capital chino, clientes chinos o conferencias en China no equivalen a dirección política por Pekín.

8. Marruecos: el país que aparece en las facturas, pero no como pagador demostrado

Marruecos tiene una importancia especial porque la relación de Zapatero con Rabat precede con mucho al caso Plus Ultra.

En 2001, siendo líder de la oposición, Zapatero viajó a Marruecos durante una grave crisis diplomática y mantuvo una reunión privada con Mohamed VI. Ya como presidente del Gobierno, Marruecos fue el destino de su primer viaje exterior en 2004. Años después defendió la propuesta de autonomía marroquí para el Sáhara Occidental como base de negociación y, tras dejar La Moncloa, mantuvo una actividad pública frecuente en foros y encuentros vinculados al reino.

En 2015 asistió en Dakhla, en el Sáhara Occidental, al Foro Crans Montana, una presencia políticamente controvertida que Rabat utilizó como activo de diplomacia pública. En 2019, ya dentro de su actividad profesional vinculada a Kreab, presentó en Madrid un encuentro privado con la embajadora marroquí Karima Benyaich, la agencia de inversiones AMDIE y representantes empresariales. Kreab había abierto ese mismo año oficina en Rabat.

A esta continuidad política y profesional se añade ahora el elemento contable: reporting sobre las 36 facturas de Análisis Relevante incluye desplazamientos a Marruecos destinados a captar clientes y obtener información de interés.

La tentación narrativa sería cerrar el círculo y escribir que Rabat pagó a Zapatero. Los documentos revisados no permiten hacerlo.

El archivo maestro de FORTIS registra pagos de Kreab al expresidente y constata que Kreab trabaja actualmente para OCP —grupo controlado mayoritariamente por el Estado marroquí— en relaciones institucionales europeas. Pero no existe un documento que asigne a Zapatero a la cuenta OCP, ni una factura de OCP, la Embajada, AMDIE u otra entidad marroquí dirigida al expresidente.

La secuencia probada es:

Zapatero → asesor de Kreab → actividad profesional vinculada a Marruecos → viajes a Marruecos facturados en otro entorno profesional.

La secuencia Marruecos/OCP → pago a Zapatero → actuación concreta continúa abierta.

Ese límite no reduce el interés. Lo concentra. La pregunta documental correcta es quién financió cada trabajo marroquí y qué servicio concreto se prestó.

9. Cuba: acceso extraordinario, pero sin un rastro financiero equivalente

Cuba es un buen ejemplo de por qué una investigación de relaciones internacionales no puede convertir acceso en dinero automáticamente.

En febrero de 2015, Zapatero viajó a La Habana junto al exministro Miguel Ángel Moratinos y se reunió con Raúl Castro, con el ministro de Exteriores cubano y con responsables del área de Comercio Exterior e Inversión Extranjera. La visita coincidió con la apertura económica asociada al deshielo entre Cuba y Estados Unidos y fue interpretada por parte de la prensa española como una misión con componente político y empresarial.

Aquello demuestra capacidad de interlocución de primer nivel después de abandonar el Gobierno. También demuestra que el capital relacional de un antiguo presidente puede convertirse en un activo valioso para empresas que desean entrar en mercados políticamente complejos.

Pero, con el material revisado hasta ahora, no existe un flujo financiero cubano hacia Zapatero comparable a los pagos documentados de Análisis Relevante, Kreab, Gate Center o entidades vinculadas a China. Tampoco forma Cuba parte del núcleo probatorio conocido del caso Plus Ultra.

Por eso este capítulo debe permanecer donde está: como evidencia de una forma de actividad post-Moncloa basada en acceso y mediación, no como acusación económica.

10. Las joyas: 1.323.915 euros y un país que sigue sin nombre

El 19 de mayo de 2026, durante el registro del despacho del expresidente, la Policía encontró en una caja fuerte un conjunto de joyas. Una tasación encargada por el juez a Ansorena con colaboración del Instituto Gemológico Español fijó un valor preliminar de 1.323.915 euros.

El inventario incluye piezas de oro, diamantes, rubíes, zafiros y esmeraldas. La más valiosa de las descritas públicamente es un collar de oro blanco, diamantes y esmeraldas tasado en 278.000 euros.

El hallazgo abrió una pieza separada en la Audiencia Nacional por presuntos delitos fiscal y de contrabando. El objeto de esa pieza no es determinar si poseer joyas es ilícito, sino reconstruir su origen, su entrada en España y el cumplimiento de las obligaciones tributarias y aduaneras que pudieran corresponder.

Zapatero declinó inicialmente explicar las piezas ante el juez alegando que necesitaba tiempo para recopilar documentación. En julio dio una explicación pública: afirmó que eran un “regalo de cortesía personal” recibido hace muchos años de un país cuyo nombre no reveló y anunció que daría las explicaciones oportunas al magistrado. También anticipó que discutiría la valoración mediante otro peritaje.

Esa explicación deja abiertas varias preguntas objetivas: qué país las entregó, quién fue el donante formal, cuándo llegaron a España, cómo fueron transportadas, qué declaración aduanera se realizó y qué tratamiento fiscal correspondía.

Nada de lo publicado permite atribuir las joyas a Venezuela, Marruecos, China o Cuba. Vincularlas a cualquiera de esos países sin documento sería inventar la parte más delicada de la historia.

11. Lo que el dinero sí demuestra —y lo que no

Los pagos acumulados después de La Moncloa prueban que Zapatero desarrolló una actividad profesional internacional intensa. Prueban también que su nombre, experiencia y capacidad de acceso tenían valor económico para consultoras, think tanks, organizadores de conferencias y sociedades de asesoramiento.

Eso no es, por definición, tráfico de influencias. Los antiguos presidentes pueden asesorar empresas, pronunciar conferencias, realizar informes y participar en asuntos internacionales.

El problema jurídico aparece cuando la contraprestación no remunera conocimiento o trabajo real, sino la promesa o ejercicio de una influencia personal sobre una autoridad para obtener una resolución con beneficio económico. Ahí se encuentra la frontera entre consultoría y venta de acceso.

La investigación de la Audiencia Nacional intenta determinar si el ecosistema construido alrededor de Zapatero cruzó esa frontera en Plus Ultra y en otras operaciones.

El Estándar no puede resolver esa cuestión antes que el juez. Sí puede exigir que los elementos se evalúen en el orden correcto:

cliente → contrato → pago → encargo → contacto → autoridad → resolución → beneficio.

Cuando alguno de esos eslabones falta, el hueco debe publicarse, no rellenarse con una conjetura.

12. El análisis jurídico: por qué el 1% importa tanto

El artículo 429 del Código Penal castiga al particular que influye en un funcionario o autoridad utilizando una relación personal para conseguir una resolución que pueda producir un beneficio económico. El artículo 430 alcanza a quien se ofrece a realizar esa conducta y solicita o acepta una remuneración o promesa a cambio.

Aplicado al expediente Plus Ultra, existen actualmente elementos que justifican investigación: una necesidad empresarial concreta; intermediarios que invocaban acceso; una comisión de éxito descrita ahora por dos antiguos directivos; pagos a sociedades del entorno; y una resolución pública que finalmente concedió 53 millones.

Pero también faltan hechos nucleares para una conclusión penal: qué influencia personal ejerció Zapatero, sobre quién, mediante qué contacto, qué decisión alteró y cómo se conectó económicamente esa actuación con la remuneración investigada.

Por eso hay que distinguir dos hipótesis:

Tráfico de influencias ejercido: exige cerrar la conducta de influencia sobre una autoridad para obtener una resolución.

Ofrecimiento o remuneración por influencia: puede cobrar relevancia si se acredita que alguien pidió o aceptó dinero por ofrecer esa capacidad, aunque el análisis concreto depende de los hechos que termine declarando probados el tribunal.

La instrucción está abierta. Zapatero conserva íntegramente su presunción de inocencia.

13. Qué sabemos

Sabemos que Plus Ultra recibió 53 millones de euros de respaldo público en marzo de 2021.

Sabemos que Análisis Relevante pagó 490.780 euros a Zapatero y que existen 36 facturas reportadas vinculadas a su actividad profesional.

Sabemos que dos antiguos directivos han reconocido ante el juez la existencia, dentro de la aerolínea, de una comisión del 1% vinculada al éxito del rescate y asociada por ellos al denominado “grupo Zapatero”.

Sabemos que el juez investiga al expresidente y que éste niega haber realizado gestiones ante la SEPI o el Gobierno.

Sabemos que el ecosistema económico examinado incluye pagos desde Análisis Relevante, Gate Center, Thinking Heads y entidades relacionadas con actividad china, y que What The Fav recibió transferencias de varias sociedades del perímetro investigado.

Sabemos que en la investigación aparecen operaciones y contactos que conectan empresarios venezolanos con oportunidades de negocio en Venezuela y compradores chinos.

Sabemos que Zapatero desarrolló durante años actividad profesional y política relacionada con Marruecos y que algunos desplazamientos a ese país aparecen entre los conceptos facturados por Análisis Relevante.

Sabemos que las joyas encontradas en su despacho fueron tasadas en 1,3 millones y que existe una pieza separada para investigar su origen y tratamiento fiscal y aduanero.

14. Qué no sabemos

No sabemos qué actuación concreta habría realizado Zapatero para obtener el rescate de Plus Ultra.

No sabemos qué autoridad habría sido influida ni si la decisión pública cambió como consecuencia de esa hipotética intervención.

No sabemos si Zapatero fue destinatario personal del 1% o qué ruta final siguieron los 530.000 euros asociados a esa comisión.

No sabemos quién financió cliente por cliente las 36 facturas de Análisis Relevante.

No sabemos si Zapatero trabajó para la cuenta de OCP o para una entidad marroquí a través de Kreab. No existe una prueba pública que lo demuestre.

No sabemos quién entregó las joyas de 1,3 millones ni de qué país proceden.

No sabemos si la carta china enviada a su oficina produjo alguna actuación posterior del expresidente.

Y no hemos encontrado un flujo financiero cubano que permita colocar a Cuba en el mismo plano económico que los otros capítulos.

15. Qué hemos descartado

La investigación tampoco debe conservar hipótesis que los documentos no sostienen.

No está demostrado que los 2,6 millones identificados por la UDEF sean dinero ilícito. Parte procede de compañías que no están bajo sospecha y de actividad de conferencias y consultoría.

No está demostrado que Marruecos pagara a Zapatero. Hay acceso, eventos, actividad profesional y viajes; falta el pagador marroquí directo.

No está demostrado que Zapatero trabajara para OCP. OCP es cliente de Kreab y Zapatero fue asesor de Kreab; esos dos hechos no forman automáticamente un contrato Zapatero–OCP.

No está demostrado que las joyas procedan de Venezuela, Marruecos, China o Cuba. El expresidente solo ha hablado públicamente de un país no revelado.

No está demostrado que China dirigiera políticamente a Zapatero ni al PSOE. Hay pagos por conferencias, un think tank y operaciones empresariales; no hay una cadena de mando política probada.

No existe una trama común demostrada Bono–Zapatero. Ambos expedientes plantean una cuestión parecida sobre actividad privada y acceso después del poder, pero no hay prueba de coordinación, pagador común u organización conjunta.

16. El verdadero problema: qué ocurre con el poder después del poder

El expediente judicial terminará resolviendo una cuestión penal: si existió o no tráfico de influencias, organización criminal, blanqueo, falsedad u otros delitos que actualmente se investigan. Esa respuesta corresponde a los tribunales.

Pero existe una pregunta democrática anterior a la sentencia.

España regula incompatibilidades durante un periodo limitado después del cese de los altos cargos. Después, antiguos presidentes y ministros pueden convertir legalmente en actividad privada una combinación difícil de replicar: conocimiento institucional, agenda internacional, reputación, relaciones personales y acceso directo a gobiernos, embajadas y grandes empresas.

Ese capital es legítimo. También es extraordinariamente valioso.

La opacidad aparece cuando el ciudadano puede conocer cuánto cobra un antiguo gobernante pero no qué cliente final compró el servicio, cuando una factura habla de “captación de clientes” pero no identifica a quién, o cuando una empresa paga por “acompañamiento” mientras quienes decidieron pagar no pueden describir qué actuación recibieron a cambio.

Ahí es donde Bono y Zapatero, sin formar una trama común demostrada, terminan funcionando como dos espejos del mismo problema institucional: ¿qué transparencia debe exigirse a quien convierte décadas de poder público en una actividad privada basada precisamente en conocer y poder llamar a quienes todavía gobiernan?

En el caso de Zapatero la Audiencia Nacional está buscando una respuesta penal. El Estándar plantea una pregunta adicional: incluso si cada servicio resultara lícito, ¿es suficiente el sistema actual para saber quién compra el acceso de un antiguo presidente y con qué finalidad?

Los documentos conocidos todavía no permiten cerrar el caso.

Sí permiten dejar de mirar únicamente al rescate de Plus Ultra.

El expediente es ya mucho mayor: dinero, consultoría, intermediarios, Venezuela, China, Marruecos, un capítulo cubano de acceso político-comercial, sociedades familiares y unas joyas de 1,3 millones cuyo país de origen sigue sin nombre.

El siguiente documento —una factura, un mensaje a un decisor, una agenda, una transferencia final o la trazabilidad del 1%— puede ser el que determine dónde terminaba el negocio después de Moncloa y dónde empezaba, si llegó a empezar, la venta penalmente relevante de influencia.