La Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental, Minurso, inició el domingo 1 de noviembre su proceso de liquidación después de que el Consejo de Seguridad no lograra renovar su mandato. La operación, creada en 1991, había permanecido en el territorio durante tres décadas y media; su salida altera un mecanismo de presencia internacional en un conflicto con profundas implicaciones para España y el Magreb.
Según el portavoz del secretario general, Stéphane Dujarric, un equipo reducido supervisará la retirada de personal, materiales y activos, con la intención de preservar el orden y la seguridad de la operación.
El bloqueo del Consejo de Seguridad
El fracaso de la negociación estuvo marcado por posiciones incompatibles de Estados Unidos y Rusia. El proyecto respaldado por Washington reforzaba la propuesta marroquí de autonomía como base del diálogo, mientras Moscú vetó el texto. La disputa sobre cómo definir el proceso político impidió mantener el formato anterior de la misión.
El veto no resuelve el estatus del territorio y tampoco supone que la ONU abandone por completo la diplomacia. Guterres ratificó la disponibilidad de su enviado personal, Staffan de Mistura, para apoyar una solución acordada.
La advertencia de seguridad
El secretario general manifestó inquietud por el riesgo de una escalada de las hostilidades y reclamó moderación a los implicados. Esa preocupación debe informarse como una advertencia institucional, no como constatación de combates nuevos causados por la retirada.
Las funciones de observación y enlace tienen valor para reducir incertidumbre, pero el efecto exacto de su cierre dependerá de qué capacidades permanezcan durante la liquidación.
Dos interpretaciones opuestas
El Gobierno marroquí considera que el nuevo escenario favorece una solución basada en su propuesta de autonomía. El Frente Polisario, en cambio, teme que se abandone la referencia al derecho de autodeterminación y defendió el veto al texto promovido por Estados Unidos. Las posiciones son incompatibles en puntos esenciales.
Un análisis responsable no puede confundir control territorial, reclamaciones políticas y reconocimiento jurídico internacional.
El interés de España
La proximidad con Canarias, los vínculos históricos, las relaciones con Marruecos y Argelia y la situación de la población saharaui sitúan el asunto entre las grandes cuestiones regionales para España. El fin de la misión no autoriza, por sí solo, a anunciar amenazas contra territorio español sin evidencias.
Fuente: EFE, 1 de noviembre, sobre el comunicado oficial de Naciones Unidas y las posiciones de las partes. La imagen muestra vehículos de la Minurso en 2019, no su retirada actual.
Fuente consultable: https://efe.com/mundo/2026-11-01/sahara-occidental-mision-onu-minurso-desmantelamiento/
Fotografía acreditada: Anass Sedrati / Wikimedia Commons. CC BY-SA 4.0. Captura original: 1 de febrero de 2019.

