Más que un cable: la red de defensa, entrenamiento y energía que une Portugal y Marruecos
Portugal y Marruecos cooperan en Defensa desde 1993, aprueban planes anuales, forman oficiales superiores y mantienen desde hace una década el proyecto de una interconexión eléctrica directa. España sigue siendo el principal corredor ibérico de Rabat, pero ya no puede analizar la relación portuguesa como una pieza aislada.
HALLAZGOS PRINCIPALES
- Portugal y Marruecos mantienen cooperación bilateral de Defensa formal desde 1993 y Comisiones Mixtas que aprueban planes anuales.
- Ambos mantienen agregados de Defensa residentes y cooperan en 5+5 Defensa y el Centro del Atlántico.
- El IUM recibió en abril de 2026 oficiales superiores marroquíes del Advanced Defense Course para trabajo en liderazgo, estado mayor y asesoramiento estratégico.
- El proyecto de interconexión Portugal-Marruecos existe oficialmente desde al menos 2016-2017 y llegó a contemplar alrededor de 1.000 MW y unos 700 millones de euros.
- España mantiene hoy los dos enlaces eléctricos operativos Marruecos-Europa: 2 x 700 MW, más un tercer eje previsto en planificación H2030.
QUÉ SABEMOS
- La cooperación militar Portugal-Marruecos es institucional, continuada y públicamente reconocida.
- España, Portugal y Marruecos coinciden además en marcos multilaterales como 5+5 Defensa.
- La conexión eléctrica Portugal-Marruecos fue objeto de estudios y acuerdos políticos previos a la crisis de Ceuta de 2026.
- España y Portugal reforzaron su propia interconexión eléctrica en julio de 2026.
- Marruecos dispone hoy de conexión física eléctrica con Europa a través de España.
QUÉ NO SABEMOS
- El estado contractual exacto en septiembre de 2026 de la eventual interconexión Portugal-Marruecos.
- Si existe decisión final de inversión, trazado cerrado o financiación europea aprobada.
- El contenido completo de los planes anuales de actividades de las Comisiones Mixtas de Defensa.
- Si existe una estrategia gubernamental marroquí explícita que integre defensa y energía portuguesas bajo una única política de reducción de dependencia de España.
- Qué impacto comercial tendría el nuevo enlace en precios y flujos ibéricos bajo distintos escenarios.
Lisboa y Rabat mantienen cooperación bilateral en Defensa desde 1993, aprueban planes anuales de actividad militar, comparten marcos 5+5 y formación superior de oficiales, y llevan una década estudiando una interconexión eléctrica directa. El vínculo no sustituye a España ni prueba una alianza contra Madrid, pero sí muestra una estrategia marroquí de diversificación ibérica cada vez más profunda.
NEIL FERNÁNDEZ · 7 SEP 2026 · 18 MIN · CONFIANZA: ALTA / MEDIA-ALTA
Portugal y Marruecos llevan años construyendo una relación que, observada por piezas, puede parecer ordinaria: reuniones de defensa, visitas académicas, ejercicios multinacionales, agregados militares, energía y comercio. El cuadro cambia cuando esas piezas se colocan juntas. Lisboa y Rabat disponen de un acuerdo bilateral de Defensa desde 1993, celebran Comisiones Mixtas que aprueban planes anuales, cooperan en la Iniciativa 5+5 Defensa, mantienen agregados residentes en sus capitales y han llevado la relación hasta la formación de oficiales superiores. A la vez, ambos Estados mantienen vivo desde 2016 un proyecto de interconexión eléctrica directa que permitiría a Marruecos disponer de una segunda puerta física hacia el sistema ibérico y europeo.
Eso no convierte a Portugal en un socio hostil para España. Madrid mantiene a su vez relaciones militares, energéticas y económicas muy profundas con Rabat. Pero sí obliga a abandonar una lectura demasiado estrecha: Marruecos no depende de un solo eje europeo. Está construyendo redundancia política, militar y energética entre varios socios, y Portugal es uno de ellos.
Una relación de Defensa que empieza en 1993
El Ministerio de Defensa portugués sitúa el origen formal de la cooperación bilateral con Marruecos en 1993, cuando ambos gobiernos firmaron un Acuerdo de Cooperación en materia de Defensa. Ese acuerdo sigue siendo el principal instrumento de coordinación. Bajo su paraguas se celebran Comisiones Mixtas de Defensa en las que se aprueban planes de actividades para cada año.
El dato es importante porque diferencia una relación episódica de una arquitectura estable. No se trata sólo de que unidades portuguesas y marroquíes coincidan ocasionalmente en un ejercicio internacional: existe un mecanismo bilateral que programa actividad, mantiene continuidad institucional y crea una rutina de cooperación entre estructuras de defensa.
Agregados militares en Rabat y Lisboa
Portugal mantiene un agregado de Defensa acreditado y residente en Rabat. Marruecos mantiene otro acreditado y residente en Lisboa. Es una infraestructura diplomático-militar permanente, diseñada precisamente para sostener relaciones entre ministerios, estados mayores y fuerzas armadas, facilitar visitas, formación y ejercicios, y mantener canales de interlocución cuando cambian los gobiernos o las prioridades.
Por sí sola, la existencia de agregados no tiene nada de excepcional. Muchos países mantienen esa representación. Su relevancia aparece cuando se combina con el resto de la arquitectura: acuerdo bilateral, Comisión Mixta, planificación anual, enseñanza militar superior y cooperación multilateral.
5+5 Defensa: Portugal, Marruecos y España dentro del mismo marco
Portugal y Marruecos también forman parte de la Iniciativa 5+5 Defensa, junto a España, Francia, Italia, Malta, Argelia, Libia, Mauritania y Túnez. El marco funciona por consenso y abarca seguridad marítima, defensa aérea, apoyo militar a protección civil, educación e investigación, fuerzas especiales y ciberdefensa.
Esto introduce un control esencial para cualquier lectura geopolítica: Portugal no está construyendo con Marruecos una arquitectura militar de la que España esté excluida. España participa en el mismo espacio 5+5 y mantiene sus propios canales bilaterales con Rabat. La cuestión no es una supuesta sustitución, sino la capacidad de Marruecos para cultivar varios socios simultáneamente y reducir dependencias exclusivas.
Abril de 2026: oficiales superiores marroquíes en el Instituto Universitario Militar
El 30 de abril de 2026, el Instituto Universitario Militar portugués recibió al 26.º grupo del Advanced Defense Course del Royal College of Higher Military Studies de Marruecos. La delegación estaba integrada por oficiales superiores en fase avanzada de formación y trabajó sobre liderazgo, funciones de estado mayor, asesoramiento estratégico y adaptación del ensino militar a los desafíos multidominio y geopolíticos actuales.
No fue un curso secreto ni una transferencia de capacidad operativa clandestina. Fue cooperación académica oficial. Precisamente por eso es relevante: muestra que la relación ha alcanzado el nivel de formación de cuadros superiores, uno de los espacios donde se construyen interoperabilidad doctrinal, contactos profesionales y cultura estratégica compartida.
African Lion y la internacionalización del entrenamiento marroquí
Marruecos es además uno de los principales escenarios de African Lion, el mayor ejercicio anual del U.S. Africa Command. La edición de 2026 reunió a más de 5.600 participantes de más de 40 países y desarrolló actividades en dominios terrestre, aéreo, marítimo, cibernético y espacial. En Marruecos se probaron capacidades de mando, sensores, comunicaciones, sistemas autónomos y fuego combinado.
La presencia de socios europeos en estos marcos no significa que todos participen en cada capacidad o fase concreta. Pero sí sitúa a las Fuerzas Armadas Reales dentro de una red multinacional de entrenamiento cada vez más densa. Portugal forma parte de esa ecología de cooperación, igual que España, Estados Unidos y otros aliados.
El segundo eje: energía
La relación Portugal-Marruecos tiene una segunda columna vertebral: la electricidad. En abril de 2016 ambos países firmaron un acuerdo para estudiar una interconexión eléctrica directa. La Declaración de Rabat de 2017 encargó a los operadores de transporte la preparación de una propuesta de anteproyecto y de un modelo de financiación. La planificación portuguesa llegó a estimar una inversión del orden de 700 millones de euros y una capacidad prevista de alrededor de 1.000 MW.
En 2018, el entonces primer ministro António Costa definió la interconexión con Marruecos como una prioridad y afirmó que el estudio de viabilidad era positivo. El objetivo declarado era diversificar fuentes, reforzar seguridad energética y facilitar el intercambio de producción renovable. Es decir, el proyecto precede con mucho a la crisis de Ceuta de 2026 y no puede presentarse como una reacción improvisada contra España.
España sigue siendo hoy la puerta eléctrica real
La situación física actual es muy distinta del escenario político futuro. Marruecos está conectado eléctricamente con Europa a través de España mediante dos circuitos de 400 kV y 700 MW cada uno. La capacidad térmica instalada suma 1.400 MW. Los cables unen Tarifa y Fardioua y se integran en las redes nacionales mediante Puerto de la Cruz, Melloussa y Béni Harchane.
Para agosto de 2026, Red Eléctrica publicaba una capacidad comercial de hasta 900 MW desde España hacia Marruecos y 600 MW en sentido inverso. Además, la planificación española H2030 mantiene un tercer eje de 400 kV Puerto de la Cruz-Béni Harchane como actuación futura. La relación energética España-Marruecos, por tanto, no está desapareciendo: sigue ampliándose sobre el papel.
España y Portugal acaban de reforzar también su propio vínculo
El mapa ibérico se complica aún más porque España y Portugal inauguraron el 2 de julio de 2026 una nueva interconexión de 400 kV entre Galicia y el norte portugués. La nueva infraestructura aumentó en unos 1.000 MW la capacidad de intercambio, hasta alrededor de 4.200 MW desde España a Portugal y 3.500 MW en sentido inverso.
Eso significa que una eventual conexión Portugal-Marruecos no existiría en un sistema aislado. Se insertaría en un mercado ibérico más robusto e interconectado, conectado a su vez con Francia y el resto de Europa. Desde el punto de vista marroquí, el valor estratégico no sería sólo vender o comprar electricidad a Portugal, sino disponer de otro punto de acceso físico a una red ibérica crecientemente mallada.
Qué cambiaría realmente una conexión Portugal-Marruecos
Una interconexión directa no eliminaría la importancia de España. Los dos enlaces existentes, la infraestructura de Puerto de la Cruz y el tercer eje previsto seguirían teniendo peso. Pero sí introduciría redundancia. Marruecos dejaría de depender exclusivamente del corredor del Estrecho para su conexión física con la red europea y ganaría una segunda relación bilateral con un operador europeo.
Esa redundancia puede tener beneficios para todos los participantes: seguridad de suministro, integración de renovables, mayor capacidad de intercambio y apoyo en contingencias. También puede reducir la capacidad de cualquier socio individual para actuar como único corredor. Ésa es la implicación geopolítica que merece seguimiento, sin necesidad de convertirla en una acusación de hostilidad.
Defensa y energía: dos arquitecturas paralelas
Lo relevante es que la diversificación aparece simultáneamente en dos dominios estratégicos. En Defensa, Marruecos mantiene mecanismos bilaterales y multilaterales con Portugal. En energía, lleva una década trabajando en una conexión física directa. Son arquitecturas distintas, con ministerios, operadores y objetivos diferentes. No existe evidencia de que formen parte de un único plan coordinado contra España.
Pero desde una perspectiva de autonomía estratégica marroquí, ambas producen un efecto similar: multiplican interlocutores, reducen dependencias exclusivas y permiten a Rabat operar con más de una puerta europea. Ésta es una conducta coherente con una política de multialineamiento: mantener relaciones simultáneas con socios que compiten entre sí y aprovechar cada vínculo para aumentar margen de maniobra.
Dónde queda España
España sigue siendo el socio ibérico más profundamente entrelazado con Marruecos por geografía. Comparte frontera terrestre, controla los dos enlaces eléctricos operativos con Europa, mantiene volúmenes comerciales muy superiores, cooperación policial y migratoria y relaciones militares propias. Portugal no sustituye ese vínculo.
Pero la ventaja geográfica española no equivale a monopolio estratégico. Cuanto más consigue Marruecos desarrollar rutas alternativas —energéticas, financieras, industriales, diplomáticas o militares— menos depende de una única relación bilateral. Para Madrid, la cuestión no es impedir esa diversificación, sino comprender qué capacidades de influencia, seguridad y negociación cambian cuando Rabat tiene alternativas.
Lo que todavía falta cerrar
El expediente eléctrico necesita una actualización primaria en 2026. La existencia histórica del proyecto Portugal-Marruecos está documentada oficialmente, pero los detalles de su reactivación actual —calendario, capacidad definitiva, trazado, financiación europea, modelo regulatorio y decisión de inversión— deben cerrarse con documentación de los gobiernos, REN, ONEE y la Comisión Europea.
Conclusión: Portugal no reemplaza a España, pero Marruecos gana opciones
El vínculo Portugal-Marruecos ya es demasiado amplio para reducirlo a un proyecto de cable eléctrico. Tiene una base militar institucional desde 1993, formación superior, cooperación multinacional, representación permanente y una agenda energética que busca conexión física directa.
La lectura más rigurosa no es que Lisboa y Rabat estén construyendo un eje contra Madrid. Es que Marruecos está ampliando su cartera de socios y disminuyendo la dependencia de cualquier puerta única hacia Europa. España sigue siendo la conexión más profunda y la geografía no cambia. Pero en estrategia, disponer de una segunda puerta importa. Y Portugal lleva años ayudando a construirla.
Portugal no reemplaza a España. Lo relevante es que Marruecos está convirtiendo una dependencia ibérica concentrada en una arquitectura con más de una puerta.