EDICIÓN ESPAÑA
TEMA:
SOBRE EL ESTÁNDAR CONTACTO
Investigación · Política

El exCEO de Plus Ultra ratifica el pago de 530.000 euros y dice que el «Grupo Zapatero» adelantó el rescate

Roberto Roselli declara ante el juez José Luis Calama que la aerolínea destinó el 1% del rescate público de 53 millones a Julio Martínez Martínez por presuntas gestiones vinculadas a la ayuda y sostiene que el denominado «Grupo Zapatero» adelantó que el rescate sería aprobado. Zapatero niega haber intervenido y no está acreditado qué gestión concreta habría realizado.

Roberto Roselli, exconsejero delegado de Plus Ultra, tras declarar en la Audiencia Nacional por la investigación del rescate de la aerolínea.
Roberto Roselli, exCEO de Plus Ultra, ha ratificado ante la Audiencia Nacional el pago de 530.000 euros al socio de José Luis Rodríguez Zapatero por presuntas gestiones relacionadas con el rescate público de la aerolínea.
COMPARTIR WhatsApp X LinkedIn

HALLAZGOS PRINCIPALES

  • Roberto Roselli declaró como investigado el 8 de septiembre ante el juez José Luis Calama en la Audiencia Nacional.
  • Roselli ratificó que Plus Ultra destinó el 1% del rescate público —530.000 euros de 53 millones— a Julio Martínez Martínez por presuntas gestiones relacionadas con la ayuda.
  • La Sexta recoge que Roselli afirmó que se contrató a Zapatero para «presionar a la SEPI» y conseguir el rescate; la frase debe permanecer atribuida a su declaración.
  • El Español publica que el «Grupo Zapatero» habría comunicado a la compañía que el rescate sería aprobado aproximadamente una semana antes de la decisión formal.
  • Cadena SER informa de que Roselli calificó de irrelevantes parte de los informes que daban soporte formal a los pagos.
  • La declaración coincide en puntos centrales con la ofrecida el día anterior por Julio Martínez Sola.
  • Ninguno de los dos exdirectivos ha concretado públicamente qué gestión específica habría realizado Zapatero ni ante qué autoridad.
  • Zapatero niega haber intervenido en la concesión del rescate y niega conocer un contrato del 1% destinado a remunerar una mediación suya.

QUÉ SABEMOS

  • Plus Ultra recibió un rescate público de 53 millones de euros aprobado en 2021.
  • Roberto Roselli fue exconsejero delegado/director financiero de la aerolínea y ha declarado como investigado.
  • El pago del 1% equivale a 530.000 euros y aparece de forma convergente en las versiones públicas de Roselli y Martínez Sola.
  • Julio Martínez Martínez es el intermediario señalado por los exdirectivos como receptor de pagos relacionados con las presuntas gestiones.
  • Existe una investigación judicial abierta en la Audiencia Nacional bajo la dirección del juez José Luis Calama.
  • Zapatero niega haber intervenido para conseguir la ayuda.

QUÉ NO SABEMOS

  • Qué llamadas, reuniones o gestiones concretas habría realizado Zapatero, si realizó alguna.
  • Si alguna parte de los 530.000 euros llegó directa o indirectamente al expresidente.
  • Quién originó el supuesto aviso de que el rescate sería aprobado una semana antes y por qué canal llegó a Plus Ultra.
  • Qué autoridad o funcionario habría sido objeto de una eventual presión o influencia.
  • Qué valor real tenían los informes/entregables asociados a los pagos y si existe correspondencia con servicios efectivamente prestados.
  • La responsabilidad penal definitiva de Zapatero, Roselli, Martínez Sola, Martínez Martínez o cualquier otro investigado.

Roberto Roselli declara ante el juez José Luis Calama que la aerolínea destinó el 1% del rescate público de 53 millones a Julio Martínez Martínez por presuntas gestiones vinculadas a la ayuda y sostiene que el denominado «Grupo Zapatero» adelantó que el rescate sería aprobado. Zapatero niega haber intervenido y, por ahora, no está acreditado qué gestión concreta habría realizado.

Neil Fernández · El Estándar · Madrid · 8 de septiembre de 2026 · 15:10

MADRID.— La investigación judicial sobre el rescate público de Plus Ultra ha dado este martes un nuevo salto. Roberto Roselli, exconsejero delegado de la aerolínea, ha declarado como investigado ante la Audiencia Nacional y ha ratificado que la compañía destinó 530.000 euros —el 1% del rescate de 53 millones concedido por el Estado— a Julio Martínez Martínez, empresario próximo a José Luis Rodríguez Zapatero, por presuntas gestiones relacionadas con la obtención de la ayuda.

La declaración tiene especial relevancia porque coincide en sus elementos centrales con la ofrecida un día antes por Julio Martínez Sola, expresidente y socio mayoritario de Plus Ultra. Los dos exdirectivos sitúan una comisión condicionada al éxito del rescate en el centro de las gestiones y vinculan a Martínez Martínez con el entorno del expresidente del Gobierno. La coincidencia, sin embargo, no resuelve todavía la cuestión decisiva: qué hizo exactamente Zapatero, ante quién y con qué efecto sobre la decisión de la SEPI.

530.000 euros: la comisión que vuelve a aparecer ante el juez

Europa Press informa de que Roselli se ratificó en el escrito que había presentado en julio y sostuvo que Plus Ultra dedicó el 1% del rescate a pagar a Julio Martínez Martínez por presuntas gestiones del expresidente en favor de la ayuda. Un 1% de 53 millones equivale a 530.000 euros.

La existencia de ese pago no demuestra por sí sola que el dinero llegara personalmente a Zapatero ni que el expresidente cometiera una conducta ilícita. Lo que sí coloca ante el juez es una estructura que debe ser reconstruida documentalmente: quién contrató, qué servicio se prometió, qué facturas se emitieron, qué trabajos se entregaron, qué comunicaciones existieron y cuál fue el destino final de los fondos.

Roselli habla de «presionar a la SEPI»

La Sexta recoge una afirmación todavía más directa de Roselli: según su declaración, el expresidente habría sido contratado para «presionar a la SEPI» con el objetivo de lograr la concesión del rescate. La frase eleva el interés penal de la investigación, pero debe mantenerse correctamente atribuida: es la versión ofrecida por un investigado ante el juez, no una conclusión judicial ni una sentencia.

El propio Roselli, según las informaciones publicadas tras el interrogatorio, no habría detallado qué llamadas, reuniones o contactos concretos habría realizado Zapatero. Esa ausencia de concreción es una de las fronteras probatorias más importantes de la causa.

Un aviso una semana antes de la aprobación formal

El Español publica que Roselli declaró además que el denominado «Grupo Zapatero» comunicó a la cúpula de Plus Ultra que el rescate sería aprobado aproximadamente siete días antes de la decisión formal. Si ese extremo se acredita con mensajes, correos, notas o testimonios independientes, el reloj de la decisión pública se convertiría en una pieza central del procedimiento.

Conocer anticipadamente que una ayuda va a ser aprobada no prueba por sí solo un delito. Puede existir información anticipada por vías lícitas, una previsión empresarial o una comunicación informal. La cuestión judicial será determinar quién proporcionó la información, cuándo la obtuvo, cuál era su grado de certeza y si existía una actuación de influencia detrás de ese conocimiento.

Los informes que, según Roselli, apenas se leían

Cadena SER ha informado de que Roselli describió como irrelevantes buena parte de los informes utilizados para justificar los pagos a la consultora vinculada a Martínez Martínez y señaló que apenas se leían. Esa versión, si queda respaldada por el contenido de los informes y por la documentación mercantil, puede ser relevante para diferenciar una consultoría real de una cobertura contractual para remunerar capacidad de intermediación.

El análisis debe ser contable y documental. No basta con que un informe sea malo o poco útil para demostrar tráfico de influencias. Será necesario cruzar entregables, facturas, transferencias, fechas, comunicaciones y decisiones públicas para conocer qué se estaba pagando realmente.

Dos exdirectivos, una misma comisión y un límite común

La declaración de Roselli llega después de la comparecencia de Julio Martínez Sola. RTVE informó el 7 de septiembre de que el expresidente de Plus Ultra se ratificó ante Calama en la existencia de la comisión del 1% y afirmó que daba por hecho que esa cantidad estaba destinada al llamado «grupo Zapatero».

Las versiones convergen en la comisión, el intermediario y el contexto del rescate. Pero también convergen en una limitación: ninguno de los dos ha podido concretar públicamente qué gestión específica habría realizado Zapatero, sobre qué responsable de la SEPI habría influido o qué comunicación habría provocado una decisión favorable.

Zapatero niega haber intervenido

José Luis Rodríguez Zapatero rechaza esa interpretación. El expresidente ha negado ante el juez haber intervenido para obtener el rescate de Plus Ultra y ha negado conocer un contrato del 1% destinado a remunerar una mediación suya. La defensa ha cuestionado además el alcance de la investigación, aunque el juez Calama rechazó recientemente el incidente de nulidad promovido por Zapatero.

Por tanto, el expediente contiene hoy una contradicción frontal: varios investigados describen pagos y expectativas de influencia vinculadas al entorno del expresidente; Zapatero niega haber utilizado su posición o sus contactos para conseguir la ayuda. Resolver esa contradicción exige documentos y trazabilidad, no titulares.

La pregunta central: ¿qué se estaba pagando?

El caso empieza a concentrarse alrededor de una pregunta sencilla: ¿qué servicio justificaba realmente los 530.000 euros? Si se trataba de consultoría ordinaria, deberá poder reconstruirse su objeto, utilidad, entregables y valor de mercado. Si el dinero remuneraba una capacidad de intermediación ante el Estado, habrá que identificar quién ofreció esa influencia, qué contacto realizó, ante qué autoridad y con qué resultado.

La investigación también deberá determinar si el supuesto aviso anticipado sobre la aprobación del rescate puede conectarse con una fuente institucional concreta. Ese punto es especialmente sensible porque podría permitir reconstruir un decision clock: información conocida → canal de transmisión → receptor → momento → decisión formal.

Lo que cambia con la declaración de Roselli

La comparecencia de este martes no cierra el caso, pero sí eleva la consistencia interna de una parte de la hipótesis investigada. Ya no existe únicamente la versión de un antiguo presidente de la compañía: un segundo exdirectivo relevante sostiene ante el juez una estructura similar de pago y mediación. La siguiente fase debe abandonar las interpretaciones y seguir el dinero y las comunicaciones.

El Estándar mantendrá esta URL como pieza madre de la declaración de Roselli y la actualizará si se incorporan al procedimiento correos, mensajes, contratos, movimientos bancarios, transcripciones de la declaración o nuevas resoluciones del magistrado José Luis Calama.