La agencia europea contabiliza unas 18.300 detecciones en la ruta occidental hasta septiembre, sin incorporar las entradas extraordinarias de Ceuta del 30 y 31 de julio. El Consejo de la UE lo reconoce en su nota metodológica.
El presidente reconoce el episodio naval durante la crisis de julio y lo considera puntual. FORTIS reconstruye desde HACHO la cronología marítima y los datos aún sin desclasificar.
El Servicio Marítimo de la Guardia Civil interceptó cinco embarcaciones en un solo día en distintos puntos de Ceuta. Las rutas incluyen lanchas y kayaks y reflejan la demanda de salidas clandestinas hacia la Península.
Las investigaciones de 2026 muestran redes distintas que convergen en servicios semejantes: embarcaciones, vehículos, guarderías, garajes, pagos informales, criptomonedas y logística. La clave no es afirmar una única mafia, sino identificar el mercado criminal que las conecta.
Neil Fernández analiza Ceuta, Melilla y el Estrecho desde una perspectiva de contranarcotráfico y sitúa el foco en las rutas, el dinero, los facilitadores, la violencia y las infraestructuras clandestinas.
El comercio de bienes entre Estados Unidos y Marruecos creció alrededor de un 37% entre 2022 y 2025 mientras el intercambio estadounidense con España retrocedía cerca de un 4%. Pero la tendencia va mucho más allá del comercio: Washington es el principal proveedor militar de Rabat, China ha entrado en drones, defensa aérea e industria ligada a los nuevos corredores portuarios, y Rusia mantiene una asociación estratégica que en 2025 volvió a ampliarse. Irán, en cambio, no es un cuarto socio de Marruecos: Rabat rompió relaciones con Teherán en 2018 y lo acusa de haber apoyado al Polisario a través de Hizbulá. El resultado es un Marruecos que maximiza autonomía entre potencias mientras el Estrecho se convierte en un espacio de competencia militar, logística, tecnológica y política.
De los cruces asistidos a nado por unos pocos cientos de euros a paquetes transnacionales de cinco cifras: dos décadas de sentencias y operaciones policiales muestran cómo el tráfico ilícito de personas se convirtió en una industria de servicios, logística y financiación a ambos lados del Estrecho.