EDICIÓN ESPAÑA
TEMA:
SOBRE EL ESTÁNDARCONTACTO
Análisis · Seguridad

El problema no es la mercancía: es quién controla el corredor

Neil Fernández analiza Ceuta, Melilla y el Estrecho desde una perspectiva de contranarcotráfico y sitúa el foco en las rutas, el dinero, los facilitadores, la violencia y las infraestructuras clandestinas.

Neil Fernández y Ligia Pinto de Almeida durante una entrevista sobre contranarcotráfico, Ceuta, Melilla y el Estrecho
Neil Fernández durante la entrevista con Ligia Pinto de Almeida en la que abordó Ceuta, Melilla y el Estrecho desde una perspectiva de contranarcotráfico.
COMPARTIRWhatsAppXLinkedIn

HALLAZGOS PRINCIPALES

  • Corredor antes que mercancía. El valor estratégico está en la infraestructura clandestina.
  • Convergencia sin identidad. Dos organizaciones diferentes pueden comprar servicios a un mismo facilitador sin compartir objetivos.
  • Seguir el dinero. La financiación y el blanqueo permiten reconstruir estructuras que una simple incautación no revela.
  • Violencia como herramienta. Los ajustes de cuentas pueden formar parte del funcionamiento económico de mercados criminales.
  • Corrupción como vulnerabilidad. Una brecha humana puede comprometer sistemas de seguridad mucho mayores.
  • Ceuta y Melilla como sensores. Su posición las convierte en puntos especialmente relevantes para observar dinámicas que afectan al conjunto del espacio europeo.

QUÉ SABEMOS

  • La entrevista presenta a Fernández como analista de contranarcotráfico y desarrolla un marco centrado en corredores criminales, logística, dinero, violencia, facilitadores, trata, corrupción y posible aprovechamiento de infraestructuras criminales por actores distintos.

QUÉ NO SABEMOS

  • La entrevista plantea un marco analítico; no demuestra por sí sola que todas estas amenazas formen parte de una única estructura ni que exista una cadena de mando común. Tampoco permite atribuir episodios concretos a Estados, organizaciones terroristas u otros actores sin evidencia adicional.

Ceuta y Melilla no deberían analizarse únicamente como fronteras migratorias. Ese fue uno de los principales argumentos expuestos por Neil Fernández durante una entrevista conducida por Ligia Pinto de Almeida, en la que fue presentado como analista de contranarcotráfico.

Su intervención situó el foco no tanto en una mercancía concreta como en la infraestructura que permite desplazarla.

«Desde contranarcotráfico, el problema no es solo la mercancía. El problema es quién controla el corredor».

La tesis parte de una idea sencilla: una ruta clandestina suficientemente consolidada puede adquirir valor con independencia de aquello que transporte.

Una embarcación, un piloto, un punto de desembarco, una vivienda, documentación, intermediarios financieros o una red de distribución constituyen activos que pueden utilizarse para diferentes actividades.

La mercancía cambia. La infraestructura permanece.

De la incautación a la red

Fernández defendió que limitar el contranarcotráfico a la interceptación de cargamentos ofrece una visión incompleta del fenómeno.

Detrás de una operación de narcotráfico existen cadenas logísticas que pueden incluir financiación, comunicaciones, transporte, almacenamiento, sociedades mercantiles, testaferros, blanqueo de capitales y facilitadores.

En determinados escenarios también puede aparecer la corrupción.

La lancha que llega a una costa es, desde esta perspectiva, únicamente el elemento más visible de una estructura mucho mayor.

«Si solo persigues la carga, siempre llegas tarde».

Corredores de uso múltiple

Uno de los puntos centrales de la entrevista fue la posible convergencia entre diferentes mercados ilícitos.

Fernández señaló que las organizaciones criminales no tienen por qué operar mediante compartimentos completamente separados.

Una infraestructura creada inicialmente para el narcotráfico podría utilizarse posteriormente para mover personas, documentación, dinero u otros servicios clandestinos.

El valor estratégico no estaría únicamente en la droga transportada, sino en haber conseguido crear un sistema capaz de atravesar una frontera evitando los controles ordinarios.

Ese planteamiento permite observar el Estrecho como un corredor criminal potencialmente multipropósito.

Violencia como instrumento del mercado criminal

La intervención abordó también los ajustes de cuentas y la violencia vinculada a determinados mercados ilícitos.

Cuando una carga desaparece, surge una deuda, se incumple un acuerdo o diferentes organizaciones compiten por una ruta, la violencia puede convertirse en un mecanismo interno de resolución de conflictos.

Amenazas, agresiones, secuestros o tiroteos pueden ser la expresión visible de disputas económicas que se desarrollan dentro de estructuras criminales más amplias.

La consecuencia es que episodios que parecen aislados desde una perspectiva policial local pueden tener detrás una dimensión transnacional.

Jóvenes como eslabón de estructuras superiores

Fernández planteó además la conveniencia de estudiar a determinadas bandas juveniles por la función que desempeñan y no únicamente por su identidad o procedencia.

Captación, vigilancia, cobro, distribución, intimidación o violencia son funciones que pueden permitir que individuos inicialmente integrados en grupos locales terminen prestando servicios a redes criminales de mayor capacidad.

El elemento determinante, según el planteamiento presentado durante la entrevista, sería la posición que ocupan dentro de la cadena criminal.

Tráfico de personas y trata

Otro de los bloques de la conversación se centró en la diferencia entre tráfico irregular de migrantes y trata de seres humanos.

En la trata existe un componente de explotación que puede incluir endeudamiento, amenazas, control, retención de documentación y explotación sexual o laboral.

Esto obliga a ampliar el análisis más allá del momento del cruce fronterizo.

Las preguntas relevantes pasan a ser quién financió el desplazamiento, quién recibió el dinero, quién espera a la persona en destino y quién obtiene posteriormente un beneficio de su situación.

La frontera puede no ser el final del proceso criminal. Puede ser el comienzo.

Cuando el crimen presta servicios a otros actores

La entrevista abordó también la relación entre crimen organizado y terrorismo.

Fernández rechazó equiparar narcotráfico y terrorismo, pero sostuvo que organizaciones con objetivos completamente diferentes pueden utilizar los mismos facilitadores.

Un actor terrorista no necesita controlar directamente una ruta clandestina si puede contratar transporte, documentación, alojamiento o servicios financieros a una estructura criminal ya existente.

No sería necesaria una identidad ideológica entre ambos. Bastaría una relación comercial.

«Dos actores pueden no compartir ideología, pero sí compartir servicio».

Ceuta y Melilla como nodos de seguridad

Fernández situó finalmente Ceuta y Melilla en un contexto más amplio que el estrictamente fronterizo.

Las dos ciudades conectan Europa y África y se encuentran en un entorno donde coinciden comercio legal, economía ilícita, migración, intereses estatales, criminalidad organizada y seguridad.

Por ello las describió como «sensores adelantados».

Fenómenos que inicialmente parecen locales pueden servir como indicadores tempranos de dinámicas que posteriormente aparecen en otros puntos de España o Europa.

La corrupción como vulnerabilidad

La corrupción ocupó otro apartado relevante.

Desde una perspectiva de contranarcotráfico, una organización no necesita controlar una institución completa para obtener una ventaja significativa.

Puede bastar una filtración, una autorización, información operativa, una omisión deliberada o una persona dispuesta a mirar hacia otro lado.

La vulnerabilidad humana puede neutralizar inversiones muy superiores en tecnología, inteligencia o vigilancia fronteriza.

Una tesis: perseguir la infraestructura

El argumento final de Fernández fue precisamente que la lucha contra el crimen organizado pierde eficacia cuando se limita a perseguir únicamente el producto transportado.

Una incautación elimina una carga. Una detención elimina temporalmente a un operador. Pero si la infraestructura permanece intacta, la actividad puede regenerarse.

La prioridad pasa entonces por identificar quién controla el corredor, quién mueve el dinero, quién facilita los servicios, quién protege la ruta, quién blanquea los beneficios y quién permite que la estructura continúe operando.

«Si entiendes el corredor, entiendes el sistema. Y si entiendes el sistema, puedes empezar a desarticularlo».

Entrevista completa

<div style="position:relative;width:100%;max-width:760px;aspect-ratio:560/314;margin:32px auto;overflow:hidden;">
<iframe
src="https://www.facebook.com/plugins/video.php?height=314&href=https%3A%2F%2Fwww.facebook.com%2Freel%2F1637880191301948%2F&show_text=false&width=560&t=0"
style="position:absolute;inset:0;width:100%;height:100%;border:none;overflow:hidden;"
scrolling="no"
frameborder="0"
allowfullscreen="true"
allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; picture-in-picture; web-share"
allowFullScreen="true">
</iframe>
</div>