MADRID, 15 DE OCTUBRE DE 2026. La adquisición de vivienda libre por compradores extranjeros en España se contrajo un 13% interanual durante el primer semestre de 2026, según el balance publicado por el Consejo General del Notariado. En total se contabilizaron 62.327 operaciones, equivalentes al 18,3% de las compraventas de vivienda libre formalizadas. El ajuste es el más acusado para este segmento desde la primera mitad de 2020 y modifica el panorama de un mercado que durante años destacó por la demanda internacional.
Los datos notariales
Los extranjeros concentraron el 18,3% de las compraventas, por debajo del 19,2% del mismo periodo de 2025 y del 20,3% de 2024. La evolución muestra dos fenómenos simultáneos: disminuye el número absoluto de transacciones y también su peso dentro del conjunto de la compraventa.
El dato proviene de escrituras notariales. No debe confundirse con anuncios inmobiliarios, intenciones de compra o número de viviendas turísticas existentes. Tampoco permite conocer cuántos extranjeros son propietarios en España: la estadística recoge transacciones registradas durante seis meses, no el inventario de inmuebles acumulados.
Marruecos encabeza el número de operaciones
El cambio más visible en el orden por nacionalidades afecta a Marruecos y Reino Unido. Los compradores marroquíes realizaron 4.960 compraventas, aproximadamente el 8% de las operaciones atribuidas a extranjeros, frente a 4.541 de británicos, un 7,3%. La comparación se refiere al número de viviendas adquiridas, no al dinero total invertido ni al valor medio del inmueble.
Por sí sola, la nacionalidad del adquirente no indica lugar de residencia fiscal, patrimonio, origen de los fondos, finalidad del inmueble ni relación con un gobierno. Cualquier interpretación sobre inversión política, redes de influencia o mecanismos de blanqueo requeriría pruebas económicas y judiciales independientes. Los datos de compraventas no respaldan esas acusaciones.
El liderazgo marroquí en cantidad de operaciones tampoco implica necesariamente liderazgo en precio total, porque el presupuesto y la localización de las compras pueden variar mucho entre grupos.
Compradores residentes y no residentes
Uno de los aspectos que conviene seguir es la distinción entre compradores extranjeros residentes en España y quienes compran sin residir en el país. Su demanda responde a circunstancias muy distintas: necesidad de vivienda habitual, reunificación familiar, segunda residencia, desplazamiento laboral o inversión.
Un ciudadano extranjero puede llevar décadas cotizando en España. Otro puede adquirir una segunda residencia costera sin residir habitualmente. Agregarlos en un único bloque sirve para dimensionar el mercado, pero no para atribuirles idénticos incentivos económicos.
En futuras actualizaciones resultará necesario cruzar las operaciones con la condición de residencia, las provincias y los precios medios, si los datos oficiales lo permiten.
¿Implica el descenso que las viviendas son más asequibles?
No necesariamente. Una caída del número de compras puede coexistir con precios altos, escasez de oferta y dificultades para hipotecarse. Los mercados inmobiliarios tienen diferencias regionales y sociales considerables. El descenso de una categoría de demanda no reduce automáticamente los alquileres ni el precio de las viviendas accesibles para los jóvenes.
También conviene medir oferta nueva, plazos administrativos, tipos de interés, evolución salarial y peso de adquisiciones por personas jurídicas. Sin esos factores, presentar a los compradores extranjeros como causa única de la crisis habitacional simplificaría un fenómeno complejo.
La relación con Ceuta y Melilla
La participación de compradores marroquíes merece atención económica en España, especialmente por las relaciones comerciales entre ambos países y la relevancia de la movilidad transfronteriza. Pero la información nacional facilitada por los notarios no acredita una concentración de esas adquisiciones en Ceuta o Melilla. Tampoco justifica deducir finalidades geopolíticas a partir del pasaporte de los compradores.
El interés público está en conocer cómo se distribuyen las operaciones, el cumplimiento tributario y las normas que garantizan transparencia financiera. Son controles generales, aplicables por igual, que no sustituyen pruebas de un delito.
Qué puede suceder ahora
Si la desaceleración persiste, habrá que observar la respuesta de los vendedores, promotores, intermediarios y autoridades locales. Una caída prolongada de transacciones puede reflejar enfriamiento de demanda, cambios de crédito o agotamiento de la oferta disponible a los precios actuales.
Balance: la estadística confirma la caída del 13% y un cambio de liderazgo entre nacionalidades. El siguiente paso informativo es esclarecer dónde, a qué precios y con qué finalidad se compra, evitando confundir volumen, residencia y valor monetario de las operaciones.
Fuentes originales y trazabilidad: Centro de Información Estadística del Notariado · Informe de EFE del 15 de octubre.


