La Asamblea de Melilla aprobó el viernes 9 de octubre una moción de apoyo a Ceuta y de petición de medidas extraordinarias frente a la crisis fronteriza, con 21 votos a favor y tres en contra, estos últimos emitidos por el grupo socialista. El voto reflejó un acuerdo amplio entre formaciones con posiciones distintas sobre inmigración y competencias del Estado, pero también un desacuerdo de fondo sobre el lenguaje y la carga política de la propuesta. El Faro de Melilla, COPE Melilla.
Qué se votó realmente
El documento promovido por el Gobierno local reclama al Ejecutivo central una respuesta extraordinaria ante la crisis originada por las entradas de finales de julio. En la sesión se defendió el apoyo a Ceuta y la soberanía de las dos ciudades autónomas españolas, junto a medidas de seguridad y cooperación institucional. Su aprobación en la Asamblea constituye un pronunciamiento político autonómico: no equivale a la adopción directa de medidas ejecutivas por parte del Gobierno de España.
El presidente de Melilla, Juan José Imbroda, sostuvo que la ciudad había respaldado a Ceuta desde el inicio y reprochó al Gobierno central la gestión de la crisis. Su intervención debe interpretarse como la posición política de quien gobierna la ciudad, no como una conclusión judicial o un dictamen independiente.
El voto socialista y su explicación
Los tres diputados socialistas votaron contra la moción. El portavoz Riduan Moh argumentó, según COPE Melilla, que el Gobierno local utilizaba la situación ceutí con fines partidistas. También afirmó que su grupo no ponía en cuestión la españolidad de Ceuta y Melilla. Esa aclaración es relevante porque votar contra un texto parlamentario de apoyo no permite concluir sin más que se rechace la soberanía española sobre el territorio.
Una moción puede combinar afirmaciones ampliamente compartidas —como solidaridad con una ciudad— y críticas políticas discutidas. Por ello es imprescindible distinguir el resultado numérico de la razón atribuida al voto negativo. Para establecer si hubo apoyo o rechazo a un inciso concreto habría que examinar las votaciones desglosadas o el texto enmendado cuando esté disponible.
CpM, Vox y otras posiciones
Coalición por Melilla respaldó el acuerdo, si bien sus representantes criticaron el retraso en la reacción institucional. Vox también votó a favor, aunque reclamó que el texto utilizara una terminología más dura para describir lo ocurrido en Ceuta. Otras intervenciones llamaron a preservar consenso y ayuda entre ciudades. Melilla Hoy, 10 de octubre.
Esas discrepancias muestran que el respaldo a Ceuta puede coexistir con interpretaciones incompatibles sobre migración, política exterior, responsabilidad administrativa y respuesta policial. Utilizar una sola etiqueta para describir todas las posiciones ocultaría el verdadero contenido del debate.
La moción y sus límites institucionales
Melilla y Ceuta comparten una posición singular en la frontera exterior de la Unión Europea y en la relación diplomática entre España y Marruecos. Esta coincidencia convierte cualquier resolución sobre una de ellas en una señal seguida de cerca por la otra. Sin embargo, los órganos locales no sustituyen las competencias estatales sobre fronteras, seguridad nacional o relaciones exteriores.
Para evaluar el efecto real del acuerdo debe comprobarse si sus propuestas se trasladan a órganos estatales, qué respuestas recibe y qué compromisos adquieren las administraciones. Un pleno que expresa solidaridad abre un debate institucional; la ejecución de las políticas exige actos y presupuestos que puedan comprobarse después.
Lo pendiente
El expediente legislativo completo, el seguimiento oficial de las demandas y la reacción del Ejecutivo central ayudarán a distinguir el alcance político de las consecuencias prácticas. Mientras tanto, la información contrastada es el resultado de la votación y la explicación pública de las posiciones enfrentadas. Este medio no adopta como propia la caracterización partidista de los acontecimientos utilizada por uno u otro grupo.


