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Ceuta por tierra, mar, aire, subsuelo y ciberespacio: el mapa de túneles, mafias y circuitos de información que rodea la frontera española

Dos narcotúneles transfronterizos están documentados oficialmente. El CENIF reconstruye una movilización planificada. El puerto forma ya parte del dispositivo de Seguridad Nacional. Fuentes protegidas describen circuitos internos de información y vídeos de campo muestran una embarcación de patrulla o servicio frente a Benzú cuya titularidad sigue abierta. El Estándar cruza todas las capas y marca dónde termina el hecho y empieza la hipótesis.

Infraestructura subterránea descubierta en Ceuta dentro de una investigación policial contra redes de narcotráfico transfronterizo.
Las fuerzas de seguridad han documentado dos narcotúneles en El Tarajal. La investigación de El Estándar analiza cómo esa infraestructura criminal convive con una crisis fronteriza, marítima, institucional y social todavía abierta.Policía Nacional
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HALLAZGOS PRINCIPALES

  • La existencia de infraestructura subterránea transfronteriza sofisticada en Ceuta está confirmada por dos operaciones oficiales independientes.
  • El Estado ha incorporado formalmente frontera, costa, puerto y aguas adyacentes al ámbito de la situación de interés para la Seguridad Nacional.
  • La crisis del 30-J presenta, según el CENIF, componentes de movilización digital planificada y conducta operativa anómala en el lado marroquí; la autoría estratégica estatal no está cerrada.
  • El puerto concentra ahora acogida, logística, seguridad e infraestructura crítica en un mismo entorno de 16.000 m² habilitado temporalmente.
  • La UE sostiene simultáneamente retorno y acogida: FAMI financia ambas categorías de actuación; la fotografía aportada muestra una carpa con señalización FAMI, pero falta cerrar su vínculo con el nuevo campamento portuario.
  • Una fuente protegida confirma un circuito de informantes dentro del CETI; no existe todavía corroboración documental independiente de su funcionamiento.
  • Los vídeos de Benzú documentan una embarcación de perfil de servicio/patrulla, pero no permiten atribuirla de forma concluyente a la Marina o a otro servicio marroquí.

QUÉ SABEMOS

  • Dos narcotúneles han sido intervenidos oficialmente en El Tarajal en 2025 y 2026.
  • El segundo contaba con tres niveles, raíles, vagones, poleas, grúas, bombas de achique e insonorización.
  • El Gobierno declaró Seguridad Nacional y posteriormente incorporó dos parcelas del Puerto de Ceuta al dispositivo.
  • La Comisión Europea ha manifestado su expectativa de retorno de quienes no tengan derecho a permanecer y ha ofrecido apoyo financiero y operativo.
  • La crisis ha producido incidentes de orden público documentados y una respuesta extraordinaria de seguridad y acogida.

QUÉ NO SABEMOS

  • Si existen más túneles activos y, en su caso, si forman parte de una misma red.
  • Quién diseñó y ejecutó materialmente cada infraestructura y qué apoyos técnicos o económicos recibió.
  • La identidad, operador y misión de la embarcación observada frente a Benzú.
  • La estructura documental, incentivos y límites del circuito de informantes referido dentro del CETI.
  • Si las amenazas graves descritas por fuentes han sido denunciadas o pueden corroborarse mediante mensajes originales.
  • Qué contrato y programa concreto financian las carpas del nuevo recinto portuario y si la fotografía FAMI corresponde a ese despliegue.
  • Si existe un actor que conecte de forma demostrable subsuelo, redes migratorias, mar y circuitos internos de información.

El Estado reconoce que la crisis ha superado las capacidades ordinarias de Ceuta y ha incorporado el puerto, la costa y las aguas adyacentes al dispositivo de Seguridad Nacional. Mientras tanto, Policía y Guardia Civil han documentado dos narcotúneles transfronterizos, el CENIF reconstruye una movilización planificada desde Marruecos, fuentes protegidas describen circuitos de información dentro del CETI y material de campo muestra una embarcación de patrulla o servicio frente a Benzú cuya titularidad y misión no han podido ser establecidas. Esta investigación reúne el cuadro completo y separa, línea por línea, lo probado de lo que todavía debe demostrarse.

NEIL FERNÁNDEZ · 7 SEP 2026 · 24 MIN · CONFIANZA GLOBAL: ALTA / MEDIA-ALTA CON CAPAS HUMINT EN ABIERTO

CAPAQUÉ TENEMOSESTADO
SUBSUELODos narcotúneles documentados oficialmente en 2025 y 2026.CONFIRMADO
FRONTERA / 30-JCENIF: planificación, redes y conducta de agentes marroquíes; autoría estratégica superior no cerrada.PARCIAL / JUDICIAL
MAR / BENZÚVídeos de una embarcación de patrulla/servicio; fuente la atribuye a Marruecos.OBSERVADO / ATRIBUCIÓN NO VERIFICADA
CETI / RED HUMANAFuente protegida confirma informantes vinculados a la dirección; expedientes administrativos corroboran presencia en el centro, no función.HUMINT CONFIRMADO POR FUENTE

Regla editorial: este artículo no publica accesos transitables, coordenadas de túneles, rutas de entrada, identidades de residentes ni detalles que puedan facilitar una intrusión o represalias.

La crisis ya no cabe en una sola categoría

Ceuta dejó de ser, hace semanas, una crisis que pudiera explicarse únicamente con la palabra migración. El Real Decreto 681/2026 declara formalmente una situación de interés para la Seguridad Nacional porque la permanencia de un elevado número de personas tras la afluencia masiva del 30 de julio está alterando el funcionamiento normal de las administraciones y ha superado las capacidades ordinarias de gestión, acogida, asistencia y seguridad ciudadana. La norma extiende expresamente el ámbito de la crisis a la frontera terrestre, los puestos fronterizos, las costas, los puertos y las aguas adyacentes bajo soberanía, jurisdicción o competencias españolas. [S1]

El propio Estado, por tanto, ya no describe el problema como una cuestión localizada en la valla. Lo define como un escenario territorial y funcional que comprende tierra, mar, infraestructura crítica, acogida, seguridad y coordinación interadministrativa. Esa descripción oficial coincide con la imagen que emerge al superponer los distintos expedientes abiertos: narcotúneles, redes de tráfico, movilización digital, dispositivos de acogida, tensiones de orden público, actividad marítima y circuitos humanos de información.

Bajo el Tarajal: la infraestructura que sí está probada

En febrero de 2025 la Guardia Civil localizó en una nave del polígono de El Tarajal una cavidad de unos 12 metros de profundidad que daba paso a una galería dirigida hacia la frontera con Marruecos. El hallazgo se produjo dentro de la operación HADES, una investigación contra organizaciones que introducían grandes cantidades de hachís y en la que fueron detenidas 14 personas, entre ellas dos guardias civiles. [S2]

Un año después, la Policía Nacional descubrió una infraestructura considerablemente más sofisticada. El túnel localizado en marzo de 2026 tenía tres niveles: pozo de descenso, cámara intermedia de almacenamiento y una línea final hacia Marruecos. Había raíles, vagones, poleas, grúas, bombas de achique e insonorización. La Policía lo describió como una obra de ingeniería diseñada para mover grandes cargas de droga sin contacto visual directo entre quienes operaban los distintos tramos. La investigación acabó con 27 detenidos, más de 17 toneladas de droga, 1,43 millones de euros en efectivo y una red con conexiones en varias provincias. [S3]

Este dato cambia la conversación sobre la frontera. Ya no hablamos de la posibilidad teórica de construir bajo ella. La capacidad criminal para excavar, mantener y explotar infraestructura transfronteriza compleja está demostrada por dos investigaciones oficiales distintas. Lo que sigue abierto es quién aportó exactamente el conocimiento técnico, qué empresas, intermediarios o especialistas participaron, qué protección permitió ejecutar obras de esa dimensión y si existen más galerías que no hayan sido detectadas.

Las fotografías: qué prueban y qué no

El Estándar dispone además de material gráfico atribuido a estas infraestructuras. Una de las imágenes entregadas muestra una galería revestida, estructura metálica y elementos de transporte bajo un distintivo de Policía Nacional. Su valor es ilustrativo y coincide con la descripción oficial del narcotúnel de 2026, pero el análisis visual no autoriza a extender esa imagen a otras galerías no documentadas.

Las fuentes consultadas sostienen que existen otros pasos y conducciones en el entorno fronterizo. Esa información permanece en HUMINT. Hasta que cada estructura pueda vincularse a una localización, expediente, intervención policial o evidencia física independiente, El Estándar no hablará de una única ‘red de túneles’ controlada por un mismo actor. Dos túneles criminales están probados; una red más amplia sigue siendo una hipótesis de investigación.

El 30-J: una frontera atravesada por redes, no sólo por personas

El informe del CENIF conocido durante la instrucción de la Audiencia Nacional introduce una segunda capa. La Policía reconstruye la avalancha de los días 30 y 31 de julio como un fenómeno en el que las redes sociales desempeñaron un papel central y planificado. La investigación describe mensajes distribuidos por Facebook, Instagram, TikTok y WhatsApp, números de teléfono utilizados como altavoces y una campaña que habría generado la percepción de una oportunidad excepcional para entrar en España. [S4]

El mismo cuerpo ha descrito indicios de agentes marroquíes uniformados y de paisano dando instrucciones o facilitando el movimiento de grupos en determinados momentos. Éste es un punto de gran gravedad, pero requiere una precisión que no puede perderse: la existencia de conducta operativa atribuida a agentes no equivale todavía a una atribución judicial o policial cerrada de autoría estratégica al Gobierno marroquí. La dirección de la Policía ha negado que exista, por ahora, un informe que cierre esa cadena superior de mando. [S5]

El contraste importa porque evita dos errores: negar lo que el informe describe sobre el terreno o presentar como demostrado lo que la investigación todavía intenta establecer sobre quién ordenó, autorizó o dirigió la operación a nivel estatal.

Benzú y el mar: una embarcación observada, una misión desconocida

El Estándar ha examinado cuatro vídeos aportados desde la zona de Benzú. En ellos aparece una embarcación de pequeño porte, aproximadamente compatible con un barco de patrulla, servicio o trabajo, manteniendo posición frente a una costa rocosa. El casco, la superestructura y el mástil son visibles; no lo son con suficiente nitidez un numeral, bandera o emblema que permita identificar de forma responsable al operador.

La fuente que entrega el material atribuye la embarcación a un servicio marroquí y plantea que podría estar desempeñando tareas de vigilancia o apoyo. Esa atribución no ha podido ser corroborada de forma independiente. Tampoco puede deducirse de los vídeos la misión concreta. Patrulla rutinaria, vigilancia costera, trabajo técnico o apoyo a otra actividad son explicaciones diferentes.

El dato publicable hoy es más limitado: existe material de campo que documenta una embarcación de perfil de servicio/patrulla en la zona indicada por la fuente. La hipótesis de apoyo operativo desde el mar permanece abierta. Para elevarla harían falta identificación de casco, AIS o registro, patrón temporal, fotografías de mejor resolución, observación repetida o documentación oficial.

El CETI: diferentes categorías administrativas y una red en su interior

La tercera capa es humana. Los expedientes administrativos aportados a esta investigación muestran personas registradas en el centro de Ceuta bajo categorías como ‘residente’ y ‘peticionario’, con distintas fechas de entrada, alta, nacionalidad y ubicación interna. Esos documentos demuestran que la población gestionada por el sistema no es administrativamente homogénea. No demuestran privilegios, funciones de seguridad o colaboración con la dirección.

Separadamente, una fuente protegida con conocimiento directo ha confirmado a El Estándar que varias personas identificadas en el lote actúan como informantes de la dirección del CETI y transmiten información sobre lo que ocurre dentro y fuera del centro. El Estándar clasifica esta afirmación como HUMINT / SOURCE-CONFIRMED: es una confirmación directa de fuente, pero todavía no dispone de mensajes, órdenes, pagos, partes de incidencia u otra prueba documental independiente que permita publicar nombres o describir el funcionamiento exacto del circuito.

Por esa razón, las identidades no aparecen en este artículo. La existencia de informantes dentro de un centro de acogida, por sí sola, tampoco sería ilícita: puede responder a prevención de conflictos, protección de residentes o gestión interna. La cuestión periodística es otra: quién recibe la información, para qué se utiliza, si existen contraprestaciones, cómo se documenta y si esos circuitos exceden la gestión ordinaria del centro.

Redes locales y amenazas: una línea que exige corroboración urgente

Las mismas fuentes describen contactos entre personas recién llegadas y residentes de Ceuta, así como amenazas graves entre individuos y pequeños grupos. El material disponible no permite atribuir estos comportamientos a una comunidad religiosa o étnica y El Estándar no lo hará. La unidad correcta de análisis son las personas, los vínculos, los mensajes y los incidentes concretos.

El contexto de orden público sí ha empeorado de forma verificable. El 6 de septiembre fueron identificados 21 migrantes marroquíes por su presunta participación en un lanzamiento de piedras contra una patrulla militar y guardias civiles en el entorno de El Trampolín; días antes habían sido detenidas otras 12 personas por un episodio similar en Benzú. No hubo heridos en el incidente del día 6. [S6]

Estos hechos no prueban la existencia de una organización única ni convierten a la población migrante en un bloque de riesgo. Sí prueban que la crisis ha generado focos de fricción donde conviven asentamientos informales, patrullas, residentes y personas que esperan resolución administrativa.

La ‘convivencia’ de Ceuta bajo presión

Una de las preguntas de fondo es si la crisis está tensando fracturas sociales que ya existían antes del 30-J. La investigación académica disponible ofrece una respuesta más compleja que los tópicos. Estudios sobre Ceuta describen una convivencia generalmente pacífica entre comunidades, pero también una segregación espacial apreciable y una participación cruzada limitada entre grupos culturales. Un estudio presentado en CIMAR señaló barrios periféricos con población mayoritariamente musulmana frente a un centro de mayoría cristiana y concluyó que no existe un intercambio cultural intenso entre las distintas comunidades. [S7]

Esta evidencia es compatible, en parte, con la hipótesis formulada por el académico Francisco Herrera sobre la diferencia entre vivir en proximidad y construir una convivencia profundamente integrada. Pero no autoriza a tratar a los ceutíes musulmanes como una extensión de las redes migratorias o criminales. De hecho, durante la crisis asociaciones y vecinos de barrios de mayoría musulmana han organizado alimentos, refugio y mediación para contener el deterioro humanitario. [S8]

La cuestión que debe investigarse es sociológica y de seguridad comunitaria: dónde existen puentes reales entre residentes y recién llegados, qué actores median, qué redes son solidarias, cuáles son familiares o comerciales y cuáles, si las hay, participan en actividades ilícitas. Religión y origen no sustituyen ese análisis.

El puerto: 16.000 metros cuadrados dentro de la infraestructura crítica

El cuarto gran cambio se produce en el Muelle de Poniente. Tras el rechazo del Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria a la cesión de terrenos, el Ministerio de Transportes autorizó a Migraciones la utilización temporal de 16.000 metros cuadrados de dominio público portuario para alojar a alrededor de un millar de personas. [S9]

La decisión no se tomó fuera del marco de Seguridad Nacional. El Real Decreto 706/2026 incorporó expresamente dos parcelas de la ampliación de Poniente fase I del Puerto de Ceuta al catálogo de recursos estatales disponibles para la crisis. El propio decreto afirma que la prioridad del Gobierno es el retorno de quienes permanezcan irregularmente y que el alojamiento temporal es un paso para agilizar la identificación y la devolución. [S10]

Esto concentra en el mismo entorno una infraestructura portuaria estratégica, operaciones marítimas, seguridad, logística, control de accesos y un dispositivo de acogida de gran escala. La Ciudad de Ceuta ha calificado la decisión de grave error por considerar el puerto una infraestructura crítica. Ese desacuerdo no demuestra que el campamento sea inseguro, pero convierte su evaluación de riesgos, perímetro, accesos, servicios de emergencia y coordinación portuaria en documentación de interés público.

La aparente paradoja europea: devolver y acoger al mismo tiempo

La Unión Europea introduce otra capa que puede parecer contradictoria si se observa sólo desde el titular. La Comisión declaró en agosto que su expectativa era que quienes hubieran entrado irregularmente en Ceuta y no tuvieran derecho a permanecer fueran retornados, y afirmó que estaba trabajando con España y Marruecos para facilitar esos retornos con respeto al derecho europeo e internacional. [S11]

Al mismo tiempo, la Comisión ofreció apoyo financiero y operativo para las necesidades en Ceuta, incluidas capacidades de acogida, frontera y agencias europeas. No existe jurídicamente una contradicción entre ambas políticas: el Fondo de Asilo, Migración e Integración financia tanto acogida y asilo como medidas de retorno y readmisión. [S12]

Una fotografía aportada a esta investigación muestra una carpa con un cartel que dice ‘Financiado por Fondo de Asilo, Migración e Integración de la Unión Europea’ y el logotipo del Ministerio competente. La imagen prueba la existencia de material de acogida identificado con financiación FAMI, pero El Estándar no ha podido establecer todavía que esa carpa concreta pertenezca al nuevo recinto del Muelle de Poniente o cuál es el expediente de adquisición y cofinanciación del dispositivo actual.

Ésa es la pregunta documental correcta: qué contrato compra o despliega las carpas del puerto, qué porcentaje está financiado por fondos nacionales o europeos, qué programa FAMI se utiliza y qué evaluación de seguridad acompaña al emplazamiento. La respuesta no puede sustituirse por una fotografía.

El Gobierno: responsabilidad de gestión no equivale a autoría de la crisis

El Estado tiene una responsabilidad directa y documentable sobre la gestión posterior al 30-J. Es el Gobierno quien declaró Seguridad Nacional, designó la autoridad funcional, movilizó 309 millones de euros para economía, seguridad, servicios y acogida, amplió plazas y decidió incorporar terrenos del puerto. [S13]

Eso permite fiscalizar tiempos, decisiones y consecuencias. No permite afirmar, sin evidencia, que el Gobierno español causara deliberadamente la entrada masiva o que su política tuviera como objetivo facilitarla. La investigación sobre avisos previos, cadenas de inteligencia y respuesta estatal está precisamente abierta porque responsabilidad política, negligencia, error de valoración y autoría de una operación son categorías diferentes.

También debe mantenerse fuera de este expediente cualquier intento de utilizar la llamada ‘Ley de Nietos’ como explicación causal del 30-J. La Ley de Memoria Democrática creó una vía de nacionalidad de origen para determinados descendientes de españoles; es un procedimiento consular y registral distinto de la entrada irregular y de los mecanismos de asilo o retorno. No existe en la evidencia reunida un puente que permita atribuirle un papel causal en la crisis de Ceuta. [S14]

El mapa completo: cuatro sistemas que se superponen

Al reunir todas las capas aparece un mapa que explica por qué Ceuta requiere una investigación madre. El primer sistema es el criminal: redes capaces de mover toneladas de droga, corromper o captar intermediarios y construir infraestructura subterránea. El segundo es el migratorio y de información: campañas digitales, teléfonos, grupos y circuitos que ayudaron a movilizar personas. El tercero es el institucional: CETI, dispositivos de identificación, Seguridad Nacional, puerto, fuerzas de seguridad y retorno. El cuarto es territorial: Marruecos, la frontera, Benzú, el mar y las relaciones humanas transfronterizas.

Estos cuatro sistemas se tocan físicamente, pero todavía no están unidos por una sola cadena probatoria. Ése es el punto esencial. La investigación no debe preguntar si ‘todo está conectado’ como consigna. Debe identificar conexiones concretas: los mismos teléfonos, vehículos, intermediarios, cuentas, operadores, empresas, domicilios, embarcaciones o fuentes de financiación.

Si un actor aparece en dos capas, tenemos un puente. Si aparece en tres, una red. Si además existe dirección, financiación o protección demostrable, entonces podremos hablar de estructura. Hasta ese momento, lo responsable es preservar la separación.

Qué falta por cerrar

Hay cinco cierres que pueden cambiar de forma material esta investigación. Primero, el expediente técnico y judicial completo de los túneles, incluidos contratistas, materiales, financiación y conexiones del ‘narcoarquitecto’. Segundo, la identificación de la embarcación observada frente a Benzú y su patrón de actividad. Tercero, corroboración documental independiente del circuito de informantes del CETI. Cuarto, los mensajes o denuncias que documenten las amenazas de muerte referidas por fuentes. Quinto, el expediente de contratación y financiación de las carpas del puerto, incluida la eventual cofinanciación FAMI.

También será decisiva la desclasificación anunciada de los informes estatales sobre los avisos previos al 30-J. Saber qué organismo conocía qué, en qué momento y con qué distribución puede explicar por qué un sistema con más de 1.600 agentes desplegados, unidades de inteligencia, vigilancia fronteriza y cooperación con Marruecos terminó necesitando la primera activación de la situación de interés para la Seguridad Nacional. [S15]

Conclusión: Ceuta tiene una frontera visible y otra que no se ve

Lo probado ya es suficientemente grave sin necesidad de exagerarlo. Hay infraestructura criminal construida bajo la frontera. Hubo una entrada masiva que la Policía reconstruye como planificada. El Estado reconoce que la crisis superó las capacidades ordinarias. El puerto ha sido incorporado al dispositivo de acogida y Seguridad Nacional. Se han producido incidentes contra patrullas. Y existen materiales de campo y HUMINT que abren preguntas sobre vigilancia marítima y circuitos humanos de información.

Lo que todavía no puede afirmarse es que túneles, embarcación, CETI, mafias y crisis migratoria formen parte de un único sistema dirigido por un mismo actor. Ese será el umbral de prueba.

Ceuta tiene hoy una frontera que todos pueden ver: vallas, puestos, patrullas y puerto. Y otra que sólo aparece cuando se superponen los expedientes: subsuelo, comunicaciones, relaciones humanas, redes criminales y decisiones administrativas. La responsabilidad de El Estándar es reconstruir esa segunda frontera sin convertir una hipótesis en un hecho y sin permitir que los hechos ya demostrados se pierdan entre el ruido.

La pregunta no es si ‘todo está conectado’. La pregunta es qué actor, teléfono, vehículo, embarcación o circuito aparece en más de una capa y puede convertir coincidencias en una red demostrable.